Vox Melilla ha registrado una iniciativa para solicitar la concesión de la Medalla de Oro de la Ciudad al conjunto de trabajadores de los centros socioeducativos conocidos popularmente como ludotecas, en reconocimiento a unos méritos que esta formación considera “verdaderamente singulares” y dignos de la más alta distinción honorífica de la Ciudad Autónoma. El Reglamento de Honores de la Ciudad reserva esta condecoración precisamente para premiar servicios extraordinarios y méritos de especial trascendencia para los intereses generales de Melilla.
Vox Melilla quiere poner en valor la labor callada, perseverante y profundamente humana de estos profesionales, que durante más de dos décadas han atendido a niños, familias y personas vulnerables en los barrios de la ciudad. Lejos de la idea superficial que a veces transmite el nombre de “ludotecas”, se trata de un servicio socioeducativo esencial, prestado por trabajadores con formación y vocación, que han desempeñado tareas de refuerzo escolar, acompañamiento, prevención de exclusión social, apoyo a menores con dificultades y atención cotidiana a familias que necesitan respaldo real.
A juicio de Vox, lo que hace extraordinario a este colectivo no es solo la importancia del servicio que presta, sino haberlo mantenido durante años en medio de una situación de precariedad intolerable. Los trabajadores de las ludotecas han padecido reiterados retrasos e impagos salariales, sueldos mínimos y una incertidumbre personal y familiar impropia de una ciudad que presume de atender a sus más vulnerables. Pese a ello, han seguido cumpliendo con una profesionalidad admirable y una entrega moral que honra a toda Melilla.
José Miguel Tasende ha afirmado que “estos trabajadores han dado una lección de dignidad, de vocación y de amor por su trabajo. Han seguido sosteniendo un servicio básico para muchísimas familias cuando ni siquiera tenían garantizado el cobro de su propio sueldo”.
Para Vox Melilla, la solicitud de esta Medalla de Oro no responde a un gesto retórico, sino a un deber de justicia institucional. “No estamos hablando de un reconocimiento decorativo, sino de agradecer oficialmente a quienes han servido a Melilla en las peores condiciones posibles y aun así no han abandonado a los niños ni a las familias que dependían de ellos”, ha señalado Tasende.
La formación recuerda que el propio Reglamento de la Ciudad contempla que el expediente de concesión pueda iniciarse a propuesta razonada de un grupo político con representación en la Asamblea, trámite que Vox Melilla ha activado con este escrito.
Tasende ha insistido en que “cuando una ciudad distingue a quienes la han servido con sacrificio, con profesionalidad y con una humanidad fuera de lo común, esa ciudad se dignifica a sí misma”. En este sentido, Vox considera que la Medalla de Oro sería un reconocimiento plenamente merecido para un colectivo que ha sostenido con esfuerzo silencioso uno de los servicios más nobles y necesarios de la ciudad.
“Han trabajado para los demás incluso cuando nadie parecía trabajar para ellos. Han cuidado, enseñado, acompañado y protegido a los más vulnerables mientras ellos mismos sufrían abandono e injusticia. Melilla tiene la obligación moral de agradecerles esa lección de entereza”, ha concluido Tasende.





