Pamplona, 1 de octubre de 2026. El Parlamento de Navarra ha rechazado este jueves la moción de VOX que pedía frenar la inmigración masiva para “evitar la saturación de los servicios públicos”. El texto, defendido por el portavoz del Grupo Mixto, Emilio Jiménez Román, vinculaba el colapso de hospitales, centros de salud y aulas con las políticas de efecto llamada y ha exigido prioridad de los navarros en el acceso a la sanidad y la educación públicas.
La moción sólo ha contado con su voto a favor. UPN, PSN, EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin han votado en contra y el PP se ha abstenido. Los socios de Gobierno y Bildu ni siquiera han intervenido en el debate.
“Los servicios públicos están en estado crítico: colapso y saturación en hospitales, centros de salud y aulas. Quienes sufren las consecuencias son los navarros, víctimas de la degradación de unos servicios que ellos sostienen con sus impuestos”, ha afirmado Jiménez. El portavoz ha situado la causa “directamente” en la inmigración masiva, con la entrada reciente en Ceuta como ejemplo, y ha sostenido que “los españoles están siendo expulsados de la sanidad y la educación públicas”.
Según ha expuesto, la saturación obliga a las familias a acudir a centros privados y ha elevado el gasto en actividades extracurriculares más de un35 %. Ha advertido de consecuencias “nefastas” para el personal educativo y ha descrito la sanidad pública como un sistema asolado por la falta de relevo generacional, la precarización laboral y salarial, la fuga de profesionales “ligada a la contratación de personal no comunitario” y unas listas de espera “disparadas”. “La regularización masiva, la política de fronteras abiertas y la inacción del Gobierno van a acelerar el desmantelamiento de nuestra sanidad. La inmigración masiva tiene un elevadísimo coste que los españoles no nos podemos permitir”, ha concluido.
La moción instaba a repatriar a quienes entraron de forma irregular, a deportar a quienes cometan delitos graves o vivan de las ayudas, a derogar el Real Decreto 180/2026 —que regula la atención sanitaria con cargo a fondos públicos de extranjeros sin residencia legal— y a vincular el acceso al sistema sanitario a la residencia legal, salvo emergencias. También pedía publicar el coste de la inmigración en Osasunbidea y garantizar prioridad asistencial a pacientes vulnerables.
El PP ha justificado la abstención en que comparte la necesidad de servicios de calidad y de una inmigración “ordenada e integrada”, pero no que se señale a la inmigración como causa principal. Ha recordado que hay inmigrantes que cotizan y ha atribuido el deterioro a la falta de planificación, pese a los recursos y el personal de los que dispone el Gobierno de Chivite. UPN ha votado en contra, ha tachado la iniciativa de “exageraciones y falsedades”, de “apuesta centralista y de copia de textos presentados en otros parlamentos” Y ha sostenido que los migrantes no son los responsables.





