Pamplona, 6 de junio de 2024. En sendas preguntas de los parlamentarios Maite Nosti y Emilio Jiménez al Gobierno Foral en la sesión de control, VOX ha recurrido a la situación de los agricultores en Navarra para criticar a la presidenta Chivite por sus políticas derivadas del Pacto Verde Europeo y la Agenda 2030.
En su intervención, la portavoz de VOX, Maite Nosti, ha señalado que “el Pacto Verde Europeo ha puesto en pie de guerra al campo”. En esta línea, la parlamentaria ha criticado la competencia desleal, los costes productivos y la excesiva burocracia: “Están entrando en Navarra, en el resto de España y en Europa, de forma masiva, productos que no cumplen ni las reglas ni los controles fitosanitarios tan estrictos como los que se nos exigen a los europeos, lo que hace que los agricultores europeos, y por ende los navarros, no puedan competir en igualdad de mercado. Por otra parte, los costes de producción españoles y también del resto de Europa son muy altos, debido a los precios del gasoil, de los fertilizantes, del transporte y de los costes sociales, además de la mano de obra”.
Chivite “no escucha”
Nosti, que ha preguntado a Chivite por “las medidas va a tomar su Gobierno para atender las demandas de los agricultores y asegurar la viabilidad de las explotaciones agropecuarias navarras”, ha acusado a la presidenta de “no escuchar” a los agricultores y ganaderos, de “no llegar a un acuerdo importante para mitigar la gran carga fiscal que soportan. Según la portavoz, los agricultores “denuncian estar fuera de las negociaciones”.
El consejero de Desarrollo Rural, José María Aierdi, ha criticado a VOX por “arrogarse la representatividad de un sector” y ha defendido los acuerdos del Gobierno alcanzados con los sindicatos mayoritarios. “Nos situamos en la reivindicación del sector como estratégico y en avanzar en medidas de flexibilización. Los problemas no son la política fiscal ni el Pacto Verde Europeo”, ha añadido.
Como contrapartida a las medidas del Gobierno, desde VOX han afirmado que quieren “acabar con el Pacto Verde Europeo, con la Agenda 2030 y sus fanatismos climáticos, y eliminar el exceso de burocracia del PAC, a la vez que pedimos que se desliguen las exigencias ecológicas radicales del mismo a la hora de conceder ayudas y que aumente el importe de las mismas”.
Consecuencias de la transición verde
Por otro lado, el parlamentario Emilio Jiménez ha preguntado al Gobierno por las consecuencias de la transición verde para el sector productivo y los trabajadores navarros. Para él, “la contracción de nuestro sector productivo se agudiza”, y hace responsable de ello a “la inseguridad jurídica, el seguidismo a las políticas de Pedro Sánchez, los obstáculos impuestos a la industria nacional y navarra en las agendas globalistas por la emergencia climática que han debilitado nuestro tejido productivo, y la competencia desleal y falta de cláusulas espejos para terceros países”.
A todo esto, Jiménez suma la Agenda 2030, en concreto a “la falta de seguridad alimentaria y energética” y a la “normativa asfixiante contra las empresas o las imposiciones como la compra de vehículos eléctricos por el fin de los motores de combustión para 2035”. En este sentido ha puesto el ejemplo de la perdida de medio turno en Volkswagen Navarra, “poniendo en peligro el empleo de los navarros”, ha apuntado.
La presidenta del Gobierno, María Chivite, ha respondido al parlamentario de VOX que lo que le preocupa son las propuestas que trasladan desde su formación política: “Cuestionan el Pacto Verde Europeo y la Agenda 2030, lo que es un retroceso para la industria navarra que la dejaría fuera de juego y sin opciones de competitividad”. Y ha añadido que esas propuestas son también “un peligro para nuestro empleo e industria”.
Según VOX, la principal causa de la pérdida de competitividad y de tejido productivo “han sido las políticas generadas de los burócratas europeos y sus estrategias ecologistas que imponen más burocracia y fiscalidad verde a empresas, agricultores y ganaderos, que perjudica sobremanera su competitividad frente a las producciones de países extracomunitarios”. Y, para solucionarlo, ha propuesto “reducir la burocracia verde, reivindicar la preferencia comunitaria; la reducción y eliminación de los requisitos respecto a las exigencias ambientales y ecologistas”.





