«El Gobierno ha sido capaz de generar rápidamente convocatorias y de hacer un llamamiento para que los científicos investiguen sobre la Covid. ¿Por qué no se pone también las pilas con el cáncer?», ha preguntado el senador José Manuel Marín, quien ha criticado también que «los recursos destinados a la ciencia en general son escasos”, durante el debate de la Moción sobre la atención al cáncer en el contexto
COVID.
El senador ha recordado que el pasado mes, se entregaron 660.000 firmas ante el Ministerio de Ciencia para reclamar un Plan Nacional de Investigación en Cáncer. Un Plan que la Asociación Española Contra el Cáncer reivindica hace tiempo, y que «elevaría la supervivencia del 53 al 70% en 2030, y pasar de los 1.500 millones de inversión en investigación oncológica de los últimos diez años a alcanzar los 3.000 en 2030».
El senador ha lamentado que el mismo día que se presentaron las firmas, «el Consejo de Ministros aprobó la nueva Estrategia I+D+i, en la que el cáncer ha quedado bastante difuminado», en «muchos puntos y no como una prioridad específica».
Es por eso, ha explicado el senador Marín, las enmiendas que ha presentado VOX «van en el sentido de aunar esfuerzos y favorecer el conocimiento por parte de la población afectada de todas aquellas recomendaciones y protocolos realizados por las Asociaciones Científicas en relación con cáncer-covid».
Asistencia a la población más vulnerable
Durante su discurso para la defensa del voto de esta Moción, el senador ha recordado que tanto la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), como la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), han publicado recomendaciones sobre cómo modificar la asistencia sanitaria así como los protocolos de tratamiento para minimizar los riesgos en esta población más vulnerable.
Las medidas incluyen tanto procedimientos para reducir el riesgo de infección como la posibilidad de retrasar los tratamientos o disminuir la dosis de algunos tratamientos inmunosupresores, siempre y cuando esta demora no suponga un riesgo para los pacientes, y siempre comunicándose con ellos para evaluar el balance de riesgo-beneficio, considerando la situación individual de cada paciente.
Además, ha recordado que la SEOM ha difundido recomendaciones éticas para ayudar a los profesionales en la toma de decisiones con sus pacientes de cáncer, durante la epidemia de COVID-19.
«La introducción de todas estas medidas tiene como objetivo final minimizar el riesgo de COVID-19 en pacientes con cáncer, con mínimos efectos sobre la calidad asistencial», ha recordado el senador, quien ha alabado que se haya hecho «de manera drástica en cuestión de días o semanas» y se «haya generado una intensa colaboración entre los oncólogos y otros profesionales que tratan a personas con cáncer, de los diferentes países afectados».





