VOX ha sido determinante en transformar la ley, incorporando enmiendas clave que convierten un texto inicial ambiguo en una herramienta efectiva para acabar con las trabas administrativas que lastran el desarrollo de la región.
“La administración debe estar al servicio de los ciudadanos, y no al revés. Los cántabros no pueden seguir perdiendo tiempo y oportunidades, yendo de ventanilla en ventanilla para cumplir trámites interminables que frenan inversiones y empujan proyectos a otras regiones”, ha declarado la portavoz de VOX, Leticia Díaz.
Gracias a la intervención de VOX, la ley ahora incluye plazos concretos para garantizar su ejecución y control, evitando que quede en papel mojado:
- 3 meses para implementar los procedimientos de silencio administrativo.
- 6 meses para aprobar un Plan de Simplificación con medidas detalladas.
- 1 año para desarrollar e implementar una plataforma de gobernanza de datos que optimice la gestión administrativa.
Díaz ha subrayado que, aunque la ley no es la que VOX habría redactado, reconoce el esfuerzo del Grupo Parlamentario Popular por mejorar el texto inicial y avanzar hacia una Cantabria más competitiva y menos asfixiada por la burocracia.
Sin embargo, la portavoz ha cargado duramente contra quienes votaron en contra de la ley, señalando que PRC y PSOE, tras años de desinterés cuando gobernaban, ahora intentan bloquear la iniciativa solo porque no les pertenece.
“Ni regionalistas ni socialistas movieron un dedo para impulsar esta ley cuando tuvieron la oportunidad. Ahora, incapaces de soportar que otros saquen adelante algo bueno para Cantabria, recurren al trilerismo político, inventan bulos y ponen palos en las ruedas. Prefieren que todo siga igual antes que reconocer que esta ley es necesaria para los cántabros”, ha sentenciado Díaz.





