Armadores y pescadores del sector de la chirla de Punta Umbría e Isla Cristina se desplazan a Madrid el próximo martes para reunirse con VOX en el Congreso

Tomás Fernández: “La competencia desleal que supone el permiso concedido a Italia para capturar chirlas de 22 milímetros frente a la talla mínima de 25 establecida para el resto de regiones europeas, unida de las restricciones para faenar en los caladeros tradicionales, ponen en grave riesgo el futuro de los mariscadores de esta especie”

Armadores y pescadores del sector de la chirla de Isla Cristina y Punta Umbría se reunirán el próximo martes con miembros de VOX en el Congreso de los Diputados para abordar acciones e iniciativas a llevar a cabo ante una situación que tildan de “dramática” e “insostenible”.

A petición de más de 38 armadores y pescadores de ambas localidades, el diputado nacional de VOX por Huelva, Tomás Fernández, ya mantuvo un encuentro en la tarde de este lunes en Isla Cristina para escuchar sus demandas junto a los coordinadores locales de los municipios, Miguel Ángel López y Fausto Andrés Fúnez.

Principalmente, tal y como explica Fernández Ríos, las dificultades que atraviesa el sector, y ante las que ya ha llevado varias iniciativas al Congreso, parten de dos problemas fundamentales: la excepción italiana y las continuas restricciones para poder  faenar en los caladeros tradicionales.

Respecto al primero de ellos, el diputado nacional de VOX señala que “la competencia desleal y la discriminación que soportan de los pescadores italianos en la captura de la chirla se deben a la constante renovación del permiso a Italia para capturar chirlas de menor tamaño, un agravio comparativo que pone en peligro los más de 400 empleos directos y más de 2.000 indirectos  en los puertos pesqueros del Golfo de Cádiz”.

Tal y como recuerda, en diciembre de 2016 la UE decretó una excepción en el plan de gestión de la chirla que permitía a las embarcaciones de la flota pesquera italiana extraer ejemplares de 22 milímetros, mientras que para el resto de la flota europea la normativa seguía exigiendo que el tamaño mínimo de referencia establecido para la captura sostenible de esta especie fuera de 25, como sucede hasta la fecha.

Esa situación de excepcionalidad, tal y como denuncia el diputado, “se ha ido prolongando en el tiempo, hasta convertirse en un cambio de talla velado”, mientras el sector onubense “lleva años lanzando un grito desesperado porque no se entiende cómo Italia puede capturar chirlas de 22 milímetros y nosotros no, siendo un país comunitario como nosotros”.

Respecto a la segunda cuestión, la de poder pescar en los caladeros tradicionales, Tomás Fernández ha señalado que la injusta desigualdad de medidas entre ambos países está suponiendo “paradas innecesarias para los pescadores de chirla andaluces, que se están traduciendo en tan solo 120 días de actividad pesquera al año, con la consiguiente pérdida de empleos que eso conlleva”.

Unas restricciones que, a su juicio, “no se entienden en tanto en cuanto nuestros caladeros gozan de una buena salud” y que en la actualidad están suponiendo que “desde el día 1 de julio y hasta la fecha las flotas se encuentren amarradas por falta de rendimiento”.

Tomás Fernández ha dejado claro que “para el sector es insostenible poder faenar por culpa de las nefastas leyes que vienen de Europa con la connivencia del Gobierno de España y que se traducen en un abandono al sector pesquero que no es nuevo, toda vez que desde hace más de 20 años, PSOE y PP están empeñados en desarrollar una agenda extranjera globalista cuyo fin es desmantelar el sector primario en España”.

“Nuestros pescadores solo piden que les dejen trabajar para poder llevar el pan a sus casas. Están faenando unos dos meses al año como mucho y así es imposible llevar la vida adelante, aparte de las dificultades que tienen para encontrar tripulaciones por falta de ingresos, ya que son todo trabas”, ha denunciado.