“Un esperpento”. Así define el presidente de VOX Navarra, Emilio Jiménez, todo lo sucedido este jueves con motivo de la votación de UPN sobre la reforma laboral en el Congreso, donde los diputados Carlos García Adanero y Sergio Sayas votaron ‘no’, pese a que la dirección del partido -presidido por Javier Esparza- diera la orden de votar ‘sí’.
Jiménez considera que esta circunstancia muestra “los bandazos y luchas de egos dentro de UPN, un partido que no es de fiar”. El presidente de VOX Navarra considera que Javier Esparza es “un cáncer” dentro de la política en Navarra, dado que “toma decisiones en aras a buscar su beneficio personal y partidista, sin atender al interés general”. Por todo ello, le emplaza a que “abandone la vida política”. “Es la mejor solución que le queda después de este dantesco bochorno”, añade.
Privilegios a los sindicatos de las mariscadas
Jiménez lamenta que la reforma laboral a la que Esparza quería dar su apoyo supone “un saqueo fiscal para las pymes, autónomos y a las clases medias y trabajadoras”; mientras que a su vez “se beneficia a los sindicatos de clase UGT y CCOO, conocidos por sus mariscadas”. “VOX ha hecho lo correcto negándose a esta reforma laboral, que ha terminado siendo aprobada por un pucherazo de la presidenta del Congreso, Meritxell Batet”, afirma.
El presidente de VOX Navarra también tiene palabras para García Adanero y Sergio Sayas. Jiménez “respeta” el hecho de que no hayan cumplido con la disciplina de voto marcada por UPN. “Ahora bien, lo que procede cuando uno está en contra de las decisiones de los órganos de su partido es abandonar tanto partido como los cargos institucionales conseguidos mediante esas siglas”, manifiesta. “De lo contrario, Sayas y Adanero estarán lanzando el mensaje de que priorizan atornillarse a su sillón para seguir cobrando del dinero público antes que ser fieles a sus principios”, concluye.





