Las altas temperaturas y la humedad no sólo afectan a los quirófanos. Los profesionales nos trasladan que la situación se extiende a distintas dependencias del hospital, comprometiendo incluso el correcto funcionamiento de equipos y sistemas de conservación de medicamentos».
VOX considera especialmente preocupante que la condensación y la humedad se produzcan en zonas críticas donde deben mantenerse estrictos controles ambientales para garantizar la seguridad asistencial. Estas condiciones pueden favorecer la proliferación de microorganismos y aumentar los riesgos durante la actividad quirúrgica.
A esta situación se suman otras incidencias: equipos de rayos que han estado operando sin completar determinados controles de calidad, escasez de material sanitario básico, continuos problemas informáticos que ralentizan la asistencia y fallos en los sistemas de comunicación interna utilizados por el personal sanitario.
«La sanidad moderna depende completamente de sistemas digitales fiables. Cuando fallan los programas informáticos, se resienten las historias clínicas, las pruebas diagnósticas, los tratamientos y la atención al paciente. Del mismo modo, si los sistemas de localización interna no funcionan correctamente, se dificulta la respuesta rápida ante cualquier emergencia médica».
Para Sendy Nanwani Ramchand Ghanshandas, «todo apunta a que el Hospital Universitario abrió sus puertas sin que estuvieran completamente garantizadas las condiciones óptimas de funcionamiento. La propaganda institucional no puede ocultar una realidad que cada día sufren pacientes y profesionales».





