El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Castellón ha desestimado la petición de medidas cautelarísimas solicitadas por VOX para evitar el traslado de la Cruz del Parque de Ribalta (en Castellón).
La formación que preside Santiago Abascal explicaba en su solicitud de medidas cautelarísimas que la Cruz, lejos de ser un símbolo del franquismo, pues fue resignificada ha recibido a su alrededor en torno a 160 actos, concentraciones o manifestaciones, ninguno de ellos alegado como lema o motivación de la exaltación del franquismo.
De hecho, recordaba VOX en su escrito al Juzgado, los aportes probatorios esgrimidos por el Ayuntamiento de Castellón-responsable del traslado de la Cruz- acreditan que no es un símbolo del franquismo. En definitiva, el Consistorio «desfigura de intento de la realidad movido por su ideología antirreligiosa».
En este sentido, la formación advertía de que la suspensión del traslado no supondría ningún daño, e incluso supondría un ahorro de costes, en caso de que después se decidiera no retirar el símbolo cristiano. Sin embargo, «nadie compensará a los cristianos por la aflicción sufrida en caso de que la Cruz no sea eliminada del parque de Ribalta».





