El prestigioso hispanista argentino, Patricio Lons, en Zaragoza

Impartió una charla sobre los “Mitos, Verdades y Leyenda negra de las Españas en América”.

Patricio Lons es un prestigioso hispanista argentino. Periodista y divulgador, con una gran actividad en redes sociales, donde cuenta con más de ciento cincuenta mil seguidores. Repartidos en España, Hispanoamérica y Estados Unidos, entre cuya población hispana tiene una influencia creciente.
El pasado  25 de octubre, ofreció una charla sobre los “Mitos, Verdades y Leyenda negra de las Españas en América” a la que asistió un nutrido grupo de militantes, simpatizantes y cargos orgánicos e institucionales de VOX. La conferencia fue posible gracias a la iniciativa y buen hacer del Vicepresidente de Unidad Hispanista, Adolfo Herrera Wehbe.

Aportación hispana

La aportación hispana a la Cultura y la Historia universales ha sido impresionante y su realidad histórica desmiente absolutamente los mitos con los que se ha pretendido denigrar y minusvalorar su legado. España realizó en América una obra civilizadora sólo comparable a la del imperio romano, aportando a aquellas civilizaciones neolíticas su idioma, la religión cristiana, el derecho y las técnicas y la ciencia más avanzados de la época. España, crisol en el que se fundía la Filosofía griega, el Derecho romano y el Humanismo cristiano aportó a América y a toda la Humanidad un nuevo concepto, hasta entonces insólito en el mundo: el Derecho de Gentes de la Escuela de Salamanca, antecedente que ha sido de toda la doctrina asumida por el mundo occidental sobre los Derechos Humanos.

El acervo cultural, arquitectónico, institucional que aportó España en todos los países que colonizó no tiene parangón en el mundo. Abrió rutas comerciales de alcance mundial desde Filipinas, pasando por América, hasta Europa. Extendió nuevas técnicas de cultivo, creó escuelas, universidades, hospitales, misiones… La población indígena y mestiza creció y prosperó, desde Tierra de Fuego hasta California. España fundó más ciudades que ninguna otra nación.

Bien pueden decir los habitantes de Hispanoamérica que sus naciones no fueron “de España”, sino que “eran España”. España, como dijo un historiado, no puede entenderse sin América. Aquellas naciones nunca fueron colonias ni fueron tratadas como tales, sino como provincias, como parte esencial y especialmente querida de España y, de hecho, el nivel de progreso de su poblaciones en el siglo XVIII era superior al que se disfrutaba en Europa.

Es por eso que España no debe pedir perdón por nada. Es por eso que los españoles de ambos hemisferios, de ambos lados del océano, podemos sentirnos legítimamente orgullos y reivindicar ese legado común.