Figaredo: “Debemos dar un giro de 180 grados a estas políticas europeas para impulsar a nuestro sector primario y secundario que son los que vertebran la España laboral”

“El éxodo de los jóvenes de las zonas rurales no es más que la consecuencia de unas políticas europeas que ha ido demonizando y dificultando a toda la industria que tradicionalmente se instalaba en estas zonas de España”

El presidente de VOX Asturias, diputado nacional y candidato a las Elecciones Europeas, José María Figaredo, ha estado hoy de campaña por Villaviciosa y Ribadesella. En este contexto, ha manifestado que “los métodos tradicionales de vida, las poblaciones que no son capitales de provincia, van poco a poco perdiendo fuerza y cada vez a los jóvenes les cuesta más ganarse la vida en estos municipios que no son capital y, por ejemplo, cada vez más gente de Villaviciosa vive en Gijón o en Oviedo”.

José María Figaredo asegura que “el éxodo de los jóvenes de las zonas rurales, unido a que los mercados y los comercios van perdiendo fuerza, no es más que la consecuencia de unas políticas europeas que ha ido demonizando y dificultando a toda la industria que tradicionalmente se instalaba en estas zonas de España, desde la agroalimentaria a otro tipo de industria del sector secundario que cada día tiene más dificultades para sobrevivir y necesariamente van perdiendo fuerza y se van perdiendo puestos de trabajo”

“Debemos dar un giro de 180 grados a estas políticas europeas -prosiguió el candidato asturiano de VOX en las elecciones europeas- para impulsar a nuestro sector primario y secundario que son los que vertebran la España laboral”.

Figaredo aludió a que “ahora para recibir los fondos de la PAC, los agricultores tienen que poner una porción de sus terrenos en barbecho, que es una técnica agrícola que ya se había superado en la Edad Media. Pues ahora la Comisión Europea lo ha impuesto, aunque dicen que es libre, pero básicamente a los agricultores les ha dicho que si no lo quieren poner en barbecho, no reciben fondos de la PAC, por lo tanto, te tienen atado. Y sucede algo parecido con los ganaderos cuando les obligan a enterrar el purín, y esto podría hacerse en terrenos planos de otras latitudes, pero aquí en Asturias, con terrenos en desnivel, es imposible hacerlo. Es decir, hay obligaciones e imposiciones que no se adaptan a la realidad de nuestra ganadería y nuestra agricultura. Todo esto está expulsando cada vez a más trabajadores y más profesionales del sector”.