Una vez más, el Gobierno del PP de Moreno Bonilla ha dado muestras de su “ecologismo de salón” y de como “el medio ambiente para el Partido Popular no es más que palabras bonitas con las que engañar a los andaluces con sus falsas políticas verdes que jamás se traducen en acciones reales en defensa de la naturaleza”.
Así de contundente se ha expresado la parlamentaria de VOX y portavoz de esta formación en la Comisión de Medio Ambiente, después de que el PP haya utilizado su mayoría absoluta para tumbar la iniciativa de VOX en la que se exigía al Ejecutivo de Moreno Bonilla “la ampliación del período de captura de jabalí” para la temporada 2024-2025 tanto en terrenos cinegéticos como no cinegéticos en el medio natural “más allá de la prórroga que ya se estipula en las medidas establecidas en la declaración de emergencia cinegética temporal por daños y riesgos sanitarios de jabalí y cerdos asilvestrados por ser insuficiente para el control de la sobrepoblación”.
Como ha asegurado Fernández, “una vez más el PP de Moreno Bonilla ha dado la espalda no solo a los cazadores, sino a nuestro campo y miles de andaluces que sufren la plaga en la que, con su inacción y su fanatismo verde, han convertido al jabalí en numerosos puntos de nuestra región”.
En VOX, “no entendemos cómo Moreno Bonilla puede seguir volviendo la cara ante el preocupante aumento de la población de jabalíes en Andalucía de los últimos años” y “se sigue negando a reconocer que, en gran medida, es por la disminución de la actividad de caza sobre esta especie”
“El Gobierno del PP antepone su fanatismo verde a los intereses de miles de andaluces que sufren desde hace años los graves problemas derivados de la sobrepoblación de jabalíes en Andalucía”, ha denunciado la parlamentaria de VOX, recordando que éstos van desde problemas medioambientales, a económicos y sanitarios.
Como ha subrayado Fernández, “no se puede defender la naturaleza y el equilibrio de los ecosistemas, mientras se permite el crecimiento sin control de una especie como jabalí que causa un grave impacto en los ecosistemas y amenaza directamente la fauna autóctona, ya que desplaza a especies vulnerables, alterando los equilibrios ecológicos”.
A esto hay que sumar que, debido a “su capacidad de adaptación a entornos urbanos y periurbanos”, el jabalí “está provocando incidentes cada vez más frecuentes en carreteras y áreas habitadas, poniendo en peligro la seguridad de los andaluces”.
Estos animales suponen también “un riesgo para la salud pública al ser transmisores potenciales de enfermedades zoonóticas”, entre ellas, pueden trasmitir a los humanos salmonelosis, brucelosis biovar 2, hepatitis E y triquinelosis; o la pleuroneumonía porcina y la circovirus porcino tipo 2 (PCV2) a la cabaña ganadera.
Solo en Málaga se cifra en 22.000 el número de jabalíes existentes
De entre las provincias andaluzas, Málaga es una de las más afectadas por esta plaga, hasta el punto de que es habitual el avistamiento de jabalíes en las zonas más céntricas de la capital, como el propio paseo marítimo. Actualmente se cifra en 22.000, el número de jabalíes existentes en la provincia, que principalmente se tratan de controlar a través de medidas disuasorias como la utilización de olores y sonidos que incomoden a los animales que, claramente son ineficaces y insuficientes.





