Gómez (VOX) denuncia que la burocracia sigue siendo la principal enemiga de la productividad de las empresas

La senadora de VOX lamenta las trabas administrativas que lastran la actividad empresarial en España, y pide acabar con el "laberinto" de trámites y regulaciones

La senadora de VOX, Paloma Gómez, ha criticado hoy el exceso de burocratización y de «papeleo» que tienen que soportar las empresas españolas, y ha afirmado que esa circunstancia perjudica gravemente su competitividad ya que impide la mejora de sus beneficios. Así lo ha manifestado durante su intervención en la Comisión de Economía, Comercio y Empresa de la Cámara Alta.

A su juicio, las empresas se ven obligadas a destinar tiempo y recursos a «actividades que no son productivas y de las que no se deriva ningún tipo de rentabilidad». En ese sentido, ha puesto como ejemplo la normativa relacionada con la obligación de fichar en el trabajo, que entró en vigor el 12 de mayo de 2019, y que obliga a las empresas a realizar registro horario de la entrada y salida de todos sus trabajadores, y que a muchas de ellas les ha supuesto, además, un gasto añadido en inversión de tecnología.

Para la senadora de VOX, las empresas no se oponen a que se adopten medidas para mejorar factores como la protección de los trabajadores, la seguridad o el cuidado del medio ambiente, «pero exigen que se haga una gestión más eficiente de las normas, que derive en menos carga para los negocios».

Así, Gómez no ha dudado en afirmar que «la burocracia sigue siendo la enemiga de la productividad», y ha apuntado el dato de que el 45% de los empresarios españoles consideran que el alto nivel de carga burocrática que soportan las empresas se ha convertido en una barrera para el crecimiento de la productividad. Por eso, la senadora ha asegurado que sería necesario un marco jurídico que establezca unas reglas claras, previsibles y ágiles, y que además, se mantengan estables en el tiempo.

Las pymes, las grandes perjudicadas por la burocracia

Además, la senadora de VOX ha afirmado que «son las pequeñas empresas (las pymes) quienes más sufren las consecuencias de un exceso de burocracia, porque la presencia de un laberinto de trámites, regulaciones y procedimientos administrativos se ha convertido en un obstáculo que afecta tanto a su crecimiento como a su
capacidad de innovación».

Así, según ha explicado, muchas pequeñas y medianas empresas están más pendientes de cumplir con la tramitación administrativa que con desarrollar los productos o servicios que conforman su actividad principal.

Antes de finalizar su intervención, Gómez ha recordado que uno de los mayores impactos del exceso de burocracia en las pequeñas empresas es el «aumento de los costos operativos», ya que para cumplir con sus obligaciones legales, las entidades «tienen que contratar personal adicional capaz de manejar la carga administrativa o, en su defecto, externalizar esta actividad». En ambos casos, ha dicho, «esto supone un gasto extra de miles de euros cada año».