Gonzalo de Oro, presidente de VOX en el Ayuntamiento de Barcelona, ha denunciado la hipocresía del alcalde Jaume Collboni PSC, Comuns, TriasBarcelona y ERC, quienes han votado en contra de la propuesta de VOX para desalojar los inmuebles okupados ilegalmente desde hace años, especialmente los públicos, con el objetivo de destinarlos a vivienda y equipamientos. «Hoy, una vez más, demuestran su hipocresía ante los problemas reales de los barceloneses: dicen SÍ a los okupas y NO a la recuperación y construcción de vivienda y equipamientos», ha señalado.
La propuesta de VOX presentada en el Pleno municipal de diciembre planteaba que el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Catalunya elaboraran un plan para recuperar los inmuebles okupados en un plazo de tres meses, mediante un equipo formado por la Guardia Urbana, los Mossos d’Esquadra, los Bomberos, los Servicios Sociales y un gabinete jurídico. Además, se contemplaba negociar con administraciones, instituciones y propietarios privados para activar el desalojo de otros inmuebles que, históricamente, llevan años okupados ilegalmente.
Algunos de los edificios y locales okupados que llevan años en esa situación son: Can Vies (28 años), Tres Lliris (10 años), Kasa de la Muntanya (36 años), Can Masdeu (21 años) y Ateneu Llibertari Sant Andreu (10 años). «El Ayuntamiento no puede permitir que un inmueble como Can Vies lleve 28 años okupado y no se haga nada», ha afirmado De Oro.
En Barcelona, la media de personas interesadas por cada piso de alquiler nuevo es de 362, lo que establece un récord de demanda de viviendas en España. Gonzalo de Oro ha calificado como «una vergüenza» que, mientras los barceloneses no encuentran piso de alquiler, la ciudad siga siendo la «capital okupa» de España debido a la inacción de los últimos gobiernos municipales de Trias, Colau y Collboni.
Por último, Gonzalo de Oro ha recordado que «los barceloneses no pagamos impuestos para mantener a okupas y financiar sus fiestas. Con esta actitud, lo único que se ha logrado es provocar un efecto llamada y convertir Barcelona en un paraíso okupa antisistema».
Finalmente De Oro ha sentenciado: «Los okupas agravan el problema del déficit de vivienda, no cumplen ninguna función social, no pagan impuestos ni respetan las normas. Los okupas sobran en Barcelona».





