Gonzalo de Oro considera un «atropello a la democracia» la discriminación a VOX en el nuevo cartapacio del Ayuntamiento de Barcelona

"Hemos venido a la política a terminar con la corrupción institucionalizada, no nos van a callar"

El presidente del grupo municipal de VOX, Gonzalo de Oro, ha calificado de “atropello a la democracia” la discriminación a VOX en el cartapacio aprobado por el nuevo consistorio barcelonés. En el pleno celebrado hoy, de Oro ha acusado a Collboni de imitar las prácticas dictatoriales de Colau por actuar en contra del veredicto de las urnas y ha manifestado que “no nos hacen un cordón antidemocrático a nosotros sino a todos los barceloneses a los que privan de oposición y fiscalización al gobierno”.

“No tienen derecho a impedir que hagamos oposición y a pretender silenciarnos y no dejándonos trabajar. Rectifiquen y háganlo ya”, ha dicho. “VOX no está aquí por decreto o por enchufe, está porque los barceloneses nos han dado su confianza en unas elecciones libres” ha recordado.

En la misma línea, Gonzalo de Oro ha recalcado que “el ayuntamiento no es propiedad del PSC ni de ningún grupo político” y ha advertido que “no aceptaremos migajas Sr. Collboni, a nosotros no se nos compra. Hemos venido a la política a terminar con la corrupción institucionalizada” y que “a pesar de todas sus trampas, no nos van a callar”.

Por ello, y para evitar este tipo de situaciones en el futuro, de Oro ha avanzado que VOX impulsará una norma escrita y vinculante que permita redistribuir la organización municipal en el cartapacio sin excluir a nadie, independientemente de las siglas.

VOX ha votado en contra así de la subida de sueldos del nuevo gobierno porque «nos parece una obscenidad subirse el sueldo y VOX quiere reducir el gasto político, porque el dinero donde está mejor es en el bolsillo de los vecinos”.

Asimismo, VOX propone reformular las materias abordadas en algunas comisiones por su contenido ideológico. Así, exige eliminar la “normalización lingüística” y que sea sustituida por el fomento de las dos lenguas mayoritarias y oficiales de la ciudad de Barcelona, catalán y español, y sustituir Feminismes i LGTBI por Atención a las Familias.

Por último, ha afeado la actitud del PP “por alinearse con los enemigos de España” y votar a favor de todos los decretos.