10 noviembre, 2021
El portavoz y diputado de VOX en la Junta General, Ignacio Blanco, en el turno de ‘Preguntas al Presidente’ que tuvo lugar hoy en el Pleno de la Junta General del Principado formuló la siguiente cuestión:
“¿Puede detallar hoy de manera clara y concisa a todos los asturianos el modelo de oficialidad ‘amable’ que quiere usted imponer en Asturias?”
Y, a continuación, realizó la siguiente intervención:
Presidente, con su respuesta tan breve me ha dejado completamente sorprendido. Para usted no es relevante el debate de la llingua y es usted quien lo quiere imponer a todos los asturianos. Menos mal que VOX saca este tema en la Cámara porque si no acabaría imponiendo la oficialidad de una lengua que no se habla en ningún sitio a un millón de personas. Menos mal que VOX lo dice en esta Cámara.
Trate de ser conciso con su modelo porque si la pieza clave de la reforma es la oficialidad y usted no tiene un modelo ya pensado que ofrecer a la sociedad asturiana es usted un temerario, es la mayor temeridad política que ha cometido un presidente autonómico en Asturias en estos 40 años de democracia. Diga a los asturianos cuál es su modelo y deje de engañarles.
Dudé sobre si preguntarle lo mismo que a su consejera o no, pero parece que es un acierto, porque ayer su consejera no concretó nada, lo dejó todo en el aire, una temeridad absoluta. Aunque ayer la consejera de Política Lingüística sí cumplió con mis expectativas. Nos dio una buena muestra de lo que es la amabilidad a la que apelan. Contribuyó a decir cuál es el modelo que ustedes buscan. Se le pide a una profesora de Lengua Castellana y Literatura amablemente respuesta en español, responde en llingua, se replica en español y vuelve a replicar en llingua, alegando que debo yo hacer esfuerzos para comunicarme en llingua. Yo, que no conozco esa lengua como he dicho públicamente, y sabiendo expresarse ella perfectamente en español. Esa es la oficialidad amable que ustedes plantean. Ese es el ejemplo más palmario de lo que pretenden ustedes con la oficialidad. ¿Será así el trato al ciudadano en las ventanillas de su administración?
No sé si es mala fe, lo que ustedes plantean, engañar a los asturianos hasta imponer esa oficialidad muy poco amable que vimos ayer, por cierto, con la colaboración del presidente de la Cámara que ha convertido al Parlamento asturiano en una especie de academia de la llingua, que venimos a tomar nota de las palabras que no entendemos para que nos las expliquen al final, que degrada gravemente también la actividad legislativa y no siendo oficial ya estamos viendo que nos la quieren imponer. Aquí, a mí, a un diputado en esta Cámara. Podría haber entendido que se dirigiera a mí solo en llingua si la consejera solo hablara llingua, pero optó voluntariamente en un idioma que le trasladé que no entendía íntegramente
Nosotros sabemos que no existe la oficialidad amable, lo sabe usted. Díganos cómo lo va hacer. Cómo va a conseguir que ese Dumbo, ese elefante volador que usted desea es que es la oficialidad amable y sin imposiciones, consiga levantar el vuelo. Por mucho que lo desee no pasará por encima de este parlamento un elefante con alas, como tampoco conseguirá usted una oficialidad amable. Porque no existe legalmente. Porque para eso tendría que revertir toda la doctrina del Tribunal Constitucional al respecto.
De hecho, usted que presume de conocimientos jurídicos supongo que habrá analizado ya muchas sentencias del Tribunal Constitucional en relación a las obligaciones que supone la oficialidad, que vienen impuestas en el propio estatuto con la oficialidad no con la ley de normalización lingüística posterior. Usted sabe que la oficialidad devenga dos derechos. También lo ha dicho el Constitucional. Un derecho activo, que es el derecho de usar la lengua de preferencia ante los poderes públicos y los particulares, y un derecho pasivo, el derecho a ser contestado en la lengua que el ciudadano ha escogido. El Tribunal Constitucional, en la Sentencia 82/1986, entiende legítima la previsión del derecho a ser atendido en la lengua escogida. A esta obligación sólo se puede satisfacer exigiendo la capacitación lingüística a los empleados públicos, o hacerlo obligatorio en la enseñanza. Obligatoriedad. Y decir lo contrario es mentir a los asturianos.
No hay oficialidad amable en ningún sitio. Hay muchos casos y muchos ejemplos: vascongadas puntúa más que ser buen médico, Galicia obligatorio en enseñanza y sanidad, Baleares, obligatorio para acceso a la función pública, Valencia, lo mismo. Tenemos también a Cataluña. La coincidencia con respecto a las obligaciones que impone la oficialidad es evidente. Los médicos, enfermeras, profesores, y todo el personal de la administración se verán obligados a aprenderlo. De hecho, va más allá porque se establecerían obligaciones más allá de la administración, por ejemplo, en los registros públicos no administrativos.
Es el momento de que sea audaz, de que le diga la verdad a los asturianos, de que les diga si tiene o no un modelo que a lo mejor es que ni lo tiene, y eso sería una temeridad absoluta y si lo tiene que nos explique cómo lo van a conseguir porque parece ser que solo usted y Adrián Pumares saben cómo hacer volar a ese elefante que se llama oficialidad amable, que de amable no tiene nada como vimos ayer, y que generará obligaciones en toda la administración, en la educación y a muchos asturianos. De hecho, ya se le está amenazando con un certificado de calidad lingüística en las empresas, ya es el sumun.
Muchas Gracias





