06 septiembre, 2021
El portavoz de VOX Asturias en la Junta General del Principado, Ignacio Blanco, se ha referido hoy a la polémica venta de la obra ‘Aníbal vencedor’ de Goya, por parte de la Fundación Selgas-Fagalde y la vinculación del Gobierno del Principado en dicha operación. En concreto, el portavoz de VOX se ha referido no solo a la responsabilidad de la actual consejera de Cultura, Berta Piñán, en este entramado que supone un “expolio” del patrimonio asturiano y una “absoluta” dejación de funciones de la responsable de Cultura “que no puede quedar impune”, sino que además pone sobre el papel que ha podido jugar la exconsejera de Cultura, Amelia Valcárcel, vicepresidenta del patronato del Museo de Prado y a la que apunta como posible cerebro detrás del expolio de la Fundación Selgas-Fagalde. “Dudo que el expolio de la Fundación Selgas- Fagalde sea solo responsabilidad del presidente de la fundación. Es inexplicable que la exconsejera de Cultura, muy vinculada al movimiento oficialista de la llingua y la actual consejera de Cultura, Berta Piñán, desconociera las valoraciones y el procedimiento de expolio del patrimonio de la fundación a favor del Museo del Prado”.
En este sentido, el portavoz ha explicado que “todo parece apuntar que Valcárcel tenía pleno conocimiento del convenio de colaboración entre el Prado y la Fundación Selgas-Fagalde, que conocía, como vocal primero y vicepresidenta después, de la cesión del ‘Aníbal Vencedor’ de Goya, pues además según hemos podido conocer cerró en 2012 una muestra para acercar la pinacoteca a todos, preparando una restauración de la Colección Selgas”.
“El Prado, y como no puede ser de otra forma, su vicepresidenta, Amelia Valcárcel, llevan anhelando el ‘Aníbal Vencedor’ desde al menos el año 2011, cuando su jefa de conservación alaba la importancia de esta primera pintura de Goya, y la Fundación Selgas-Fagalde, acuerda el depósito de la obra en el Prado por seis años”, señala el portavoz que, continúa, “finalmente, con la acción u omisión de Amelia Valcárcel y Berta Piñán, una obra valorada en 18 millones de euros, pasa a manos del Museo del que Valcárcel es vicepresidenta, y al final alcanza un coste de 3,3 millones. En una transacción completamente opaca, que respondería a intereses ocultos, ya que dicha obra hubiera alcanzado mejor precio en cualquier subasta internacional”, concluye Blanco.





