Ignacio Blanco: “El pleno de hoy es una pantomima y solo trata de ocultar la verdadera posición de la industria del gobierno de PSOE, Podemos e IU a nivel nacional”

“No escuchamos al consejero referirse en su intervención de ayer sobre los asuntos capitales de la industria, ni de sus propuestas para corregirlos. No dedicó ni un minuto dedicado a la grave crisis que atraviesa nuestra industria, ni a valorar en qué medida sus acciones están beneficiando al sector”
El portavoz y diputado de VOX en la Junta General, Ignacio Blanco, ha asistido hoy al Pleno de Industria que se celebra en la Junta General del Principado de Asturias.
A continuación, realizó la siguiente intervención:
Sr. Consejero, si tuviera que resumir su intervención de ayer en un titular, lo llamaría ‘Diario de un Consejero’. Sólo hablo de usted, de lo mucho que trabajó, faltaría más, pero no le escuchamos una palabra de la industria asturiana. El trabajo se le supone, pero a un consejero además se le exigen resultados, y de esos no escuchamos ninguno ayer.
En política es más importante la calidad que la cantidad. Ayer le sobró cantidad, casi dos horas de exposición y le faltó calidad, ni un minuto dedicado a la grave crisis que atraviesa nuestra industria, ni a valorar en qué medida sus acciones están beneficiando a la industria, porque precisamente la situación de la industria asturiana no es algo de lo que pueda presumir. Ni un solo dato sobre la industria.
Escuchándole ayer, tal parecía que todo lo acontecido en torno a la industria asturiana era obra suya: la tramitación de arancel en frontera, hasta el incremento de los fondos de transición justa para toda Europa, cuando en sus comparecencias, nos alega precisamente lo contrario, su falta de competencias para todo. Hasta sacó pecho en las gestiones que hace por las industrias asturianas, cuando negó siempre su capacidad de influencia en las mismas. Se colgó ayer muchas medallas que no son suyas.
No sé qué consejero es el auténtico, el de ayer, o el de las comparecencias que alega no tener capacidad para hacer nada.
Lo de ayer fue un autobombo sin resultados. No hay resultados que pueda exponernos, porque la industria asturiana está peor que hace un año, y ha evolucionado peor que la media nacional. Ni siquiera se dignó a relacionar sus acciones con los efectos en la industria.
Siendo muy generoso, su intervención de ayer fue muy larga y prescindible, dijo poco más de lo que contó hace un año en menos tiempo. Afortunadamente para usted, su intervención de ayer sólo la sufridos los aquí presentes.
Sólo escuchamos palabras. La defensa de la industria se hace con hechos, con realidades y de esas no escuchamos ninguno. Su expresión más repetida fue “espero que”, y la industria no puede seguir esperando.
Lo que sí me quedó claro es que a día de hoy, si quiero una mesa, tengo que ir a la consejería de industria y no al IKEA, llegue a contar más de 15 mesas. 5 mesas en los trabajos de la comisión mixta, otras 5 mesas para la elaboración del plan industrial, también la mesa regional de la movilidad, la mesa del calor, la mesa del hidrógeno, mesa de la concertación y otras varias. Lo dicho, más mesas que en el IKEA.
Ayer esperábamos más que el ‘Diario de un consejero’.  Esperábamos un análisis y visión crítica de lo que se podría hacer por la industria y no se está haciendo, que es mucho.
Nada escuchamos ayer al consejero sobre los asuntos capitales de la industria, ni de sus propuestas para corregirlos. El consejero prefirió la falacia de prueba incompleta, lo que en inglés se denomina Cherry Picking. Citó algunas cuestiones individuales, sus propias actuaciones, obviando el todo, que es la industria. Nada dijo sobre la grave crisis de la industria.
Señorías, lo que protagonizamos hoy es una pantomima, una obra teatral de un solo acto, que durará lo que duren encendidas hoy las luces de esta cámara. Como ayer nos demostró el consejero. A veces me veo como el hámster de mi hijo dando vueltas en la rueda de su jaula, repitiendo lo mismo pleno tras pleno.
Hoy es un día que podría encajar perfectamente en la película de Harold Ramis ‘Atrapado en el tiempo’. Y no es casualidad que Phil, la marmota, haya predicho el pasado martes que el invierno se prolongará seis meses. Es más fiable la marmota Phil que la ejecución de las Propuestas de Resolución que se aprueban en esta cámara. El año pasado, en un pleno como este, se aprobaron 23 Propuesta de Resolución, ninguna de las cuales se llevó a término, no una ni dos, ninguna, en más de 365 días. Aunque el consejero se congratuló ayer de haber avanzado en todas ellas. Lamento contradecirle.
La más célebre, por su extensión, y porque emanaba del mismo gobierno fue la del PSOE. 11 puntos, ninguno de ellos llevado a término, tampoco las propuestas de resolución del resto de partidos se han llevado a término. Ni el ajuste en frontera, ni un Estatuto de Electrointensivas que diera estabilidad a la industria, ni un modelo energético consensuado, ni la ley de industria, ni la terminación de infraestructuras vinculadas a la industria, ni siquiera ha presentado en esta cámara un plan industrial, ni plan de suelo industrial, ni nuevo plan de formación profesional, tal y como se aprobó en aquél pleno. Nada de nada. Con el acta de aquél pleno podríamos hacer un buen rollo de papel higiénico, sólo así podría sacarle algo de provecho.
Han tenido el mismo éxito las propuestas de resolución aprobadas como las no aprobadas.
Hoy estamos peor que hace un año. Un estatuto letal, ayudas al CO2 inexistentes, más deslocalizaciones, menos trabajadores en la industria, 6.500 en diciembre, tres veces más que el pasado año, pero eso sí, más golpes de pecho de quienes son responsables de todo esto.
El consejero será recordado como el nada de nada, nada pudo, nada hizo por salvar la industria asturiana.
Sr. Consejero, denos hoy una mínima muestra de que la industria le importa. Elimine hoy mismo la tasa a la industria son sólo 750.000€ al año. Sobre 5.237 millones de presupuesto, no es nada y al menos sería una señal de que quieren hacer algo. Un mínimo paso que depende sólo de usted.
Lo de hoy no busca otra cosa que tratar de ocultar la verdadera posición del gobierno de PSOE, Podemos e IU, a nivel nacional y darle la oportunidad al gobierno de Asturias de lavar sus vergüenzas.  La vergüenza de saber cómo, ni PSOE ni IU ni Podemos consideran estratégica la gran industria, con su declaración expresa en el recientemente aprobado estatuto de Electrointensivas. La vergüenza de saber que el PSOE fue el responsable del cierre anticipado de las térmicas, del fin anticipado de la minería de carbón y lo son del mayor riesgo de deslocalización industrial en nuestra región.
Este pleno es un capítulo más de la serie política titulada ‘El Enredo Industrial Asturiano’, que consiste en alianzas, declaraciones, mesas y plenos monográficos. Con distintos protagonistas, pero mismo fin, fingir un falso interés por la industria asturiana. Han llevado ustedes la esquizofrenia política a cotas inimaginables. Decir una cosa en Asturias y hacer lo contrario a nivel nacional. Algunos dicen que es el arte de la política, más bien creo que es el buen hacer del farsante. Es usted, señor Fernández, el consejero onmipotente que hasta puede mejorar la financiación de toda Europa, mientras alega falta de competencias para no hacer nada y no solucionar los problemas de la industria asturiana.
Por otro lado, es difícil acometer la dramática situación de la industria, con un consejero especializado en deslocalizaciones, que reconoce abiertamente su falta de competencias para poder actuar, salvo ayer que lo podía todo y con un presidente cuya única preocupación es el COVID haciendo de la salud su particular dictadura. Me sorprende la facilidad con la que hemos renunciado a la libertad, quizás porque otros arriesgaron la vida por ella.
Una pandemia que se ha gestionado de forma improvisada, en ocasiones arbitraria y en otras esquizofrénica. Con cierres perimetrales que después el presidente declaró contraproducentes, para volver a imponerlos, y en todas las ocasiones buscando el beneficio político, culpando a los ciudadanos o criminalizando a sectores. Nunca se acudió menos a los locales de hostelería y nunca antes ha habido tantos contagios, como ahora.
Desde el último pleno monográfico de industria, hace ahora poco más de un año, la situación de la industria asturiana ha empeorado sensiblemente. Y lo que es peor, no hay esperanza de futuro con las decisiones políticas adoptadas, que ustedes están adoptando. La caída del consumo eléctrico, apunta como languidece la industria. En 2020 cayó 14%, mientras que el uso doméstico creció el 0,4%.
Los indicadores industriales muestran que la industria no recupera niveles previos a la crisis. La cifra de negocios del sector industrial asturiano muestra caídas superiores al 20%. Superando ampliamente a las caídas registradas a nivel nacional.
Asturias sigue presentando la tasa de actividad más baja del país. El paro alcanza a 85.000 personas, la tercera mayor subida del país en enero y más de 30.000 afectados por ERTEs o cese de actividad.  La industria sumó sólo en el cuarto trimestre 6.500 desempleados, tres veces más que el pasado año. Asturias registra los peores datos del noroeste. Hemos perdido más de 1.500 empresas cotizantes el último año.
Por primera vez en siete años, en diciembre, el paro crece y lo hace en todos los sectores. Nos encontramos con el segundo peor dato de la historia de personas sin empleo o con él suspendido, en un mes de diciembre en Asturias.
Los problemas están claramente identificados, pero no hay voluntad política para solucionarlos, más al contrario, el gobierno del PSOE, IU y Podemos, va en dirección contraria.  Los partidos que hoy tratan de liderar este debate a propuesta de IU, son los mismos que han aprobado el nonato estatuto de electrointensivas, muerto antes de nacer.
El principal socio de gobierno de Pedro Sánchez ataca a la gran industria, de la que viven más de 50.000 trabajadores directamente, sólo en Asturias, y amenaza en la prensa con nacionalizaciones, utópicas empresas públicas, o bajadas del precio de la electricidad por decreto. Políticas que en Venezuela ya han acabado con la industria y con todo su sistema eléctrico. Es importante recordar el modelo que se defiende desde Podemos, socio de gobierno del partido socialista. Un modelo que ya se aplicó en la industria y el sector eléctrico venezolano. La industria en Venezuela ha desaparecido, y la luz se raciona desde 2007, como todo lo demás, cuando hay algo que racionar. En 1998 el sistema eléctrico venezolano, con empresas públicas y privadas, era considerado el mejor de América Latina.
¿Cómo se llegó a eso? Seguro que les suena, porque lo escuchamos en el congreso y en esta misma cámara.  En 2002 se congelaron las tarifas eléctricas. En 2008, hubo cuatro apagones nacionales. En 2010 se aprobó una Ley Orgánica del Sistema y Servicio Eléctrico, socialista, que prohíbe la participación privada en el sector. Con estas medidas, desde 2007, un venezolano no puede tener luz cuando quiera, ni calentar la comida cuando tenga hambre.
La problemática industrial de Asturias es de sobra conocida y tienen origen político, europeo, nacional y asturiano:
-Alto coste energético.
-Inestabilidad del coste energético
-Costes de emisión de CO2.
-Problemas burocráticos para su actividad, implantación y desarrollo.
-Excesiva conflictividad laboral alentada desde el gobierno. Sería muy interesante que los políticos dejaran de inmiscuirse en las disputas laborales de empresas privadas y se preocuparan más por sus propios empleados, porque lo único que consiguen desde el gobierno es acelerar las deslocalizaciones.
Alto coste energético
Debemos dejar muy claro que este alto coste no está generado por las empresas. Los precios del pool en España son similares al del resto de países europeos. El 60% de la factura de la luz son impuestos y recargos políticos. Si se eliminaran se acabaría la mal llamada pobreza energética. Mal llamada, porque no conozco a nadie que sea pobre energéticamente y rico en el resto de aspectos de su vida.
En la factura de la luz nuestras empresas son competitivas con Europa, lo que no es competitivo es el estado español, con el resto de estado europeos. El precio es alto por decisión política, repito el precio de la luz es alto por decisión política. Por decisión de PP y PSOE, tenemos el IVA más alto de la Unión Europea a la electricidad, un 21%, que ahora Podemos no quiere rebajar tampoco.
En Asturias tenemos varios impuestos que afectan al precio de la luz o tasas a la industria. El impuesto a la Electricidad, 56,9 millones de Euros al año, el IDAIMA 2mm€, o la tasa a la industria 750.000.
-Deberían atacarse los costes impositivos y regulatorios. Eliminarlos para no tener que subvencionarlos. De eso ayer, no hemos
-Eliminar los gravámenes asturianos a la luz y la industria. Y moderar la fiscalidad abusiva sobre la electricidad. Tampoco hemos escuchado nada.
-Igualar la tarifa especial que se hizo para la industria vasca (en este caso industrias más pequeñas conectadas en 36 kV) bonificándoles frente a las asturianas y la mayoría del resto de España que se conectan en 24 kV (6.2).
-Acabar con la doble imposición en las facturas de luz o gas, sacando los impuestos de electricidad e hidrocarburos de la base imponible del IVA y un IVA reducido.
-Eliminar el Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica, creado por el PP.
Inestabilidad en el coste eléctrico
La destrucción ecológica de la industria asturiana, aprobada por el PSOE, que no transición, porque ha sido una destrucción, llevó al cierre precipitado de las centrales térmicas, determinado la dependencia energética de Asturias (+70% era térmicas), y que en enero se hayan batidos récords de precios de la electricidad, al no contar con el respaldo de las centrales térmicas asturianas, cuando el carbón era más barato que el gas.
Todos recordamos el dramático incremento del precio de la luz en enero, que sufrirán todos particulares e industria. Malas condiciones para las renovables en enero y restricciones de Argelia en el suministro de GNL que dispara su precio, cuando se necesitan los ciclos combinados, y las térmicas asturianas están cerradas.
Esta volatilidad sólo se mitiga, con un mix energético variado, por lo que es más importante que nunca mantener una reserva estratégica de centrales térmicas, bien abastecidas para arrancar en meses como enero, cuando las renovables no pueden producir, y el GNL se dispara en precio. Debemos desde Asturias reclamar esa reserva térmica estratégica, de carbón y centrales térmicas, para mantener nuestras térmicas como fuente de respaldo ante fluctuaciones climáticas o en los precios del gas.
Costes de emisión de CO2
Estos vienen a suponer ya 33,43€/tn, frente a los 5,35€ de hace 5 años. Otra decisión política. Se espera que los derechos de emisión de la UE alcancen una media de 44€ en 2022. Un auténtico disparate inasumible, pues al mismo tiempo se reducen las ayudas, nunca fueron tan bajas, lo que garantiza la deslocalización.
Es necesario realizar nuevas emisiones para contener el precio durante el plazo que las renovables puedan sustituir la generación de origen fósil. A este ritmo, cuando tengamos cobertura total con renovables ya no habrá industria a la que venderle la luz.
¿Y qué hace el Gobierno? El de Asturias poco, más allá de leernos el ‘Diario de un Consejero’, alegar que no tiene competencias, buscar consensos para no quedarse solos ante su propia incapacidad o justificar las decisiones del PSOE nacional. Enhorabuena, ya tiene la mitad de sus memorias escritas, señor consejero.
Por concluir, quiero pedir disculpas a los asturianos, por este ‘Día de la Marmota’, por la incapacidad de esta cámara y este gobierno para proteger a la industria, pero les garantizo que este es el último pleno de industria o farsa de apoyo a la industria en la que participará VOX. No asistiremos a ningún otro teatro más, hasta que veamos que de verdad este gobierno va a hacer algo por la industria.