Ignacio Blanco: “Sobran organismos, sobra personal y falta productividad en grandes áreas de la administración asturiana”

“Bienvenido a la luz, Barbón, sus declaraciones sobre la reforma de la administración son propias de un neoliberal, no de un socialista y por eso le doy la enhorabuena”
El portavoz y diputado de VOX en la Junta General, Ignacio Blanco, en el turno de ‘Preguntas al Presidente’ que tuvo lugar hoy en el Pleno de la Junta General del Principado formuló la siguiente cuestión:
“¿Cuántos empleados públicos debería tener la administración pública asturiana a la que usted y su Gobierno aspiran?”
Y a continuación, realizó la siguiente intervención:
Presidente del Principado, agradezco enormemente la consideración que me tiene. Le haremos propuestas concretas y lo que no descarta usted es que haya menos empleados públicos. Usted estableció varios parámetros: necesidad de recursos, y calcular los empleados públicos. Así que no lo descarto. Quiero trasladarle mi más sincera enhorabuena por abrir esta caja que es la reforma de la administración pública. Primer presidente socialista de Asturias en reconocer que la administración asturiana ha crecido excesivamente. Reconocer duplicidades es positivo, es reconocer por primera vez la existencia de chiringuitos, de gastos innecesarios que no se pueden destinar ni a sanidad ni a educación ni a dependencia.
Los 37.000 empleados deben ser más productivos, como decía el vicepresidente, Juan Cofiño, y siendo más productivos no serían necesarios 37.000. Todos, en la empresa pública y en la empresa privada. Y siendo más productivos no harían falta los 37.000 empleados públicos que hay ahora, habrá que verlo, como dice usted. y revisarlo. Pero todos hemos experimentado que  las tecnología están infrautilizadas en la administración y todos hemos experimentado la falta de productividad durante la pandemia en áreas que podrían haber seguido funcionando como la administración general o la administración de justicia. Es posible hacer más con menos. Esta sería su verdadera ruptura con la gestión socialista del pasado, porque el gasto excesivo menoscaba servicios esenciales y perjudica a los ciudadanos.
Han tardado 40 años, pero por fin escuchamos a un presidente socialista en estos términos. Excesivo gasto, posible quiebra, se puede hacer más con menos, más productividad. Eso sí que es una revolución dentro de socialismo. A lo mejor acabamos descubriendo que es un neoliberal. Bienvenido a la luz, porque esas declaraciones son poco propias de un socialista y por eso le doy la enhorabuena.
Es vital una reforma de la administración, y tiene que ser ambiciosa. Hemos leído estos días que el coste de la administración regional ha crecido en 313 millones de euros en los últimos 7 años, 1.663 trabajadores más, a pesar de que Asturias ha perdido población. Si ampliamos el horizonte de análisis comprobamos que el monstruo ha crecido mucho más de lo que imaginamos. Hace 36 años, en 1984, la administración asturiana suponía 124,7 millones de euros, con eso hoy no se cubre, por ejemplo, ni la Consejería de Ciencia, y no daría ni para cubrir la cuarta parte de los intereses anuales de la deuda autonómica. De esos 124,7 millones en 1984, hemos llegado a los a los 4.787 millones que se plantean para 2020. Hoy es 38 veces superior, en 36 años se ha multiplicado 38 veces. Me dirá que entre los años 2000 y 2003 se recibieron las competencias de educación y sanidad lo que disparó el coste presupuestario, pero incluso si elimináramos el incremento presupuestario de ese período relacionado con ambas partidas, tendríamos que el presupuesto asturiano desde 1984 se habría incrementado en 18,5 veces frente a las 4,8 veces que lo habría hecho el PIB. Frente al 33% que suponía la inversión en los presupuestos de 1984, llegará en 2016 apenas al 7%.
Lo peor de todo es que este gasto que se multiplica varias veces por encima del PIB, se sustenta con deuda cercana a los 5.000 millones de euros que pagarán nuestros hijos, aquellos que no han decidido endeudarse soportarán nuestros excesos. Posiblemente somos la generación de políticos más egoísta de la historia de España, porque estamos trasladando a generaciones futuras servicios públicos que estamos recibiendo hoy, y eso nos pasará factura.  La administración es la mayor empresa de Asturias y la única que crece a tasas superiores a la inflación ininterrumpidamente. Una verdadera lástima y un auténtico lastre para nuestras posibilidades futuras como región. La reforma de la administración se la debemos a nuestros hijos, que entendería que no quisieran pagar nuestras deudas.
Resulta trascendental que la reforma lo haga un presidente socialista, pues a día de hoy debido al clima de confrontación social creado desde la izquierda, una reforma de estas características sólo la pueden hacer desde la izquierda. No quiero ni imaginarme qué diría algún diputado de izquierdas en esta Cámara si hubiera planteado yo una reforma de la administración desde VOX. Habría una algarada callejera sin precedentes en Asturias, por eso la tiene que hacer un presidente socialista, la reforma de la administración. Porque desde la izquierda radical se ha creado tal ambiente en contra de determinados grupos de la oposición que ahora esas reformas tiene que adoptarlas usted, partidos de la izquierda y no es la primera que se hace.  Hay grandes ejemplos a nivel mundial de reformas liberales adoptadas por socialistas.
Presidente, hay muchos sitios donde recortar, cabe una reforma más ambiciosa de su Gobierno. La Consejería de Cultura, Política Llingüística y Turismo podría ser incorporada en otras consejerías como por ejemplo Cultura a Educación y Turismo a Promoción Económica, prescindiendo de Política Lingüística, que no es una necesidad esencial de los ciudadanos. O la Consejería de Ciencia, Innovación y Universidad podría incorporarse Universidad y Ciencia a Educación e Innovación a la consejería de Industria. Le cito el Niemeyer, que esta misma semana hemos conocido la condena al exdirector-gerente; 2,4 millones de euros al año en el Centro Cultural de Arte la Laboral, ¿de verdad es un servicio esencial para los asturianos? En 10 años supone 24 millones de euros, 4.000 millones de pesetas destinadas a un centro que trae a 30 visitantes al año.
Casi 37.000 empleados públicos, 25.000 en educación y sanidad. El salario bruto mensual en el sector público en Asturias está en los 2400 euros, en el privado se aproxima a los 1800, y sin embargo se están recaudando impuestos del mundo privado para pagar los salarios del personal público. Quién soporta el sistema tiene un salario inferior y además ha sufrido la crisis, que no se ha percibido en el sector público. Es el momento de apostar seriamente por los conciertos en sanidad y en educación, en Asturias es la tercera comunidad con mayor gasto en personal de toda España, solo detrás de Murcia y Extremadura. Con una media del 34%, Asturias se sitúa 5 puntos porcentuales por encima, es decir, 240 millones de euros.
Ya veremos cómo hace usted el milagro de reformar sin reducir ni salarios ni derechos. Quiero presenciar ese milagro.
Contamos con una administración creada hace 40 años, que no ha tenido reforma alguna en todo este período, con un incremento constante en el gasto, pese a la reducción en la población. Es decir, un mayor gasto anual para dar servicio a menos ciudadanos. No vale mover fichas, para seguir incrementando el gasto, debe reducirse el gasto priorizando los servicios esenciales y se puede. No vale sólo con cambiar personal de un sitio a otro, deben tomarse otras medidas, como retribuir adecuadamente al personal sanitario, acabar con la exclusividad en médicos, premiarles por sus esfuerzos durante la pandemia.
Presidente no claudique, no desaproveche esta oportunidad, y afronte una verdadera reestructuración del sector público. Sobran organismos, sobra personal y falta productividad en grandes áreas de la administración. Para afrontar una reforma ambiciosa podrá contar con este grupo parlamentario, para buscar titulares complacientes y Pactos de Fruela, ya tiene al resto de partidos.
Muchas gracias.