El diputado de VOX Javier Jové ha justificado el rechazo de su formación a la Ley de Cultura e Identidad de Asturias, una norma que ha calificado de “operación de marketing político” y que pretende sustituir la identidad histórica de los asturianos por un relato ideológico diseñado desde el Gobierno.
“Esta norma no aporta nada, 70 folios de verborrea vacía, hueca”, ha denunciado Jové, que considera que la norma regula cuestiones ya contempladas en la legislación y convierte la cultura asturiana en un instrumento político.
“La identidad no se legisla, es algo que se conforma lentamente, con el paso del tiempo y de las generaciones”, ha defendido el parlamentario, que ha recordado que “jamás hizo falta una ley para ser y sentirse asturiano”.
Para Jové, el verdadero propósito del texto es establecer qué valores y símbolos deben representar a Asturias según los criterios de la izquierda. “Porque de eso va esta ley, de clasificar a los asturianos entre buenos y malos. Los que se acomodan al dictado del gobierno y los que no”, ha afirmado.
Covadonga sin la Virgen, Pelayo ni la Reconquista
Uno de los principales reproches de Jové ha sido la ausencia de referencias expresas a algunos de los elementos más reconocibles de la historia asturiana.
El diputado ha denunciado que, pese a la extensión del texto, no se menciona expresamente a la Virgen de Covadonga, Pelayo, la Reconquista ni las raíces cristianas de Asturias.
También ha criticado que el 8 de septiembre figure como Día de Asturias sin explicar su vinculación con la festividad de la Virgen de Covadonga, patrona de la comunidad.
“Reniega de la Asturias auténtica y real, de aquella que ha modelado la personalidad de los asturianos”, ha reprochado.
Frente a estas omisiones, el diputado ha criticado que el proyecto sí incorpore con detalles como señas de identidad conmemoraciones vinculadas a la memoria democrática, el movimiento obrero y los inmigrantes, mientras no recoge expresamente el legado de los emigrantes asturianos y los indianos.
“¿Quieren crear una especie de carné de identidad cultural?”
Jové también ha cuestionado el sinsentido del artículo 28, que reconoce el derecho de cada persona a elegir su identidad cultural y pertenecer a varias comunidades culturales.
“¿Quieren crear una especie Carné de identidad cultural? ¿Cuántas identidades puede uno tener simultáneamente?”, ha ironizado.
El parlamentario ha calificado de “colección de disparates” el catálogo de derechos recogido en la norma, al considerar que algunas de sus previsiones presentan como nuevos derechos libertades ya reconocidas, como participar en actividades culturales o el de los artistas a desarrollar una actividad profesional. “¿Los demás no tenemos derecho a desarrollar nuestra actividad profesional?”, ha preguntado.
VOX alerta de cambios en la legislación lingüística
El diputado ha reservado otra de sus principales críticas para la disposición final segunda, que modifica la legislación autonómica sobre las lenguas de Asturias.
Jové ha denunciado que se sustituya la denominación “bable/asturiano” por “asturiano” y “gallego-asturiano” por “eonaviego”, una modificación contraria al reconocimiento estatutario del bable y al respeto a sus variantes locales.
En este sentido, ha acusado a los promotores de la norma de pretender alterar el marco lingüístico sin acudir a los procedimientos de reforma del Estatuto de Autonomía.
También ha cuestionado que se emplee el concepto de “lenguas propias” sin reconocer el papel histórico del español en la cultura asturiana.
Jové ha criticado, además, la creación de una Agencia de las Industrias Culturales y de nuevos consejos, comités y comisiones, que considera estructuras administrativas innecesarias.
El parlamentario ha advertido de que la ley busca imponer una determinada afinidad ideológica como criterio de pertenencia a Asturias. “Si estás con el que manda, eres un buen asturiano y si no estás con el que manda no eres un buen asturiano, ese es el plan de la izquierda”, ha denunciado.
Para VOX, la identidad asturiana pertenece a sus ciudadanos y a su historia, y no puede quedar sometida a los criterios políticos de la izquierda.





