La diputada del Grupo Parlamentario VOX, Julia Llopis, ha iniciado su intervención, en El Pleno de este miércoles dirigiéndose a la izquierda para plantear la siguiente pregunta: “¿qué tal la vaga del otro día? Se quedo en ‘vaguita’ porque participaron uno de cada cinco docentes, menudo éxito. A pesar de coaccionar algunos sindicatos a las AMPAS, a docentes y a familias, utilizaron los medios de la propia administración para promocionar esta huelga política. Supongo que el conseller tendrá que pedir un informe de la inspección educativa y evaluar si se ha hecho uso indebido.”
A continuación, ha recordado que “en 2015, llegó al Gobierno valenciano el Botánico. La conselleria de Educación estaba en manos de Compromís, quienes no dudaron en iniciar un ‘procés a la valenciana’ y meter sus manos sucias en lo más vulnerable de nuestra sociedad: los niños y jóvenes. Con una imposición lingüística galopante; adoctrinamiento en la ideología de género, intentando confundir sus mentes a edades tempranas; persecución a la religión católica y la manipulación de libros de textos.”
“Su programa electoral se basa en una escuela pública, laica y en valenciano. No tiene cabida para aquellos que no piensan igual y no se someten a ellos. Por ello con su sectarismo han conseguido que la gente huya de la escuela pública. Lo que no se puede tolerar es que jóvenes alicantinos, y les aseguro que son muchos, se tengan que empadronar fuera de la Comunidad Valenciana. Además de irse a Granada o Tarragona para obtener el C1 en catalán y convalidarlo en la Comunidad Valenciana porque es más fácil.”
La diputada ha afirmado que “voy a enumerar por qué a Compromís y PSOE les interesa tanto el valenciano: Por un lado, regaron con dinero los colegios que más porcentaje daban al valenciano, chantajearon a los centros educativos y les amenazaban con suprimirles aulas concertadas si no daban más valenciano, y crearon la Oficina de derechos lingüísticos, chiringuito que nombraba cientos de inspectores-policías a dedo, para controlar en los colegios.”
“Además de despedir y trasladar de su municipio a los docentes que no tenían el título en valenciano y convalidar los de catalán; destinar más de 9 millones euros en subvenciones a entidades independentistas y catalanistas, crear convenios a medios audiovisuales para promoción del valenciano a entidades afines o a los hermanos de Ximo Puig, que han cobrado subvenciones que ni han justificado y ni se les ha reclamado.”




