La caza, actividad esencial, y libertad de movimiento para los cazadores

El permiso a los cazadores, una de las excepciones a las posibles normativas de confinamiento

VOX en Aragón propone declarar la caza como actividad esencial y permitir el libre desplazamiento de los cazadores durante la pandemia. El permiso a los cazadores debe ser una de las excepciones a las posibles normativas de confinamiento. Así lo plantea el grupo parlamentario, en una Proposición no de Ley sobre medidas en relación a la actividad cinegética en la Comunidad de Aragón.

La actividad cinegética en Aragón

Según el informe de Deloitte (2016), la actividad cinegética es responsable de 263 millones de euros del PIB aragonés. Su actividad genera 55,9 millones de euros de recaudación fiscal en Aragón y el mantenimiento de 8.700 puestos de trabajo. Tal y como señala el diputado Santiago Morón, “son relevantes los retornos fiscales que la actividad cinegética impacta directamente en la hacienda pública en los tiempos actuales de crisis provocada por la pandemia”.

Pero más allá del impacto económico, también contribuye al arraigo poblacional en zonas rurales amenazadas por la despoblación. La cacería supone un control de la sobrepoblación de las especies y de las enfermedades que las afecta así como el cuidado, la gestión y el mantenimiento del medio natural.

“Si a ello sumamos que dicha actividad se desarrolla al aire libre y sin provocar aglomeraciones, puede entenderse por qué más de sesenta entidades representativas del mundo rural han suscrito una carta enviada al presidente del Gobierno. Y en la que reclaman la declaración oficial de la caza como actividad esencial” subraya Morón.

Restricciones por la pandemia

Santiago Morón alerta sobre las graves consecuencias que tendría un descenso significativo de la caza durante los próximos meses asociado a las restricciones por la pandemia. “Ya que ocasionaría una superpoblación de algunas especies silvestres. Como conejos, corzos, cabra montesa ciervos, jabalíes, con consecuencias ambientales, económicas, de salud pública y de sanidad animal nefastas para Aragón” apunta.

Por ello, la actividad cinegética, expresamente orientada al control poblacional de las especies cuya sobrepoblación ocasiona daños agrícolas graves, no cabe ser considerada como una mera actividad recreativa ni deportiva. “Porque esa sobrepoblación supone amenazas sanitarias relevantes para la ganadería o conlleva riesgos apreciables para los ciudadanos y los ecosistemas” subraya Morón.

En este sentido, es especialmente destacable el impacto en la sobreabundancia de jabalíes.Esta especie crece de forma exponencial y la reducción de la caza supondría que en el año 2021 nos podríamos encontrar con un incremento sin precedentes de la población española de esta especie. De varios cientos de miles ejemplares, verdaderamente difíciles de controlar en años venideros. Y poniendo en grave peligro a las cabañas ganaderas de sectores como el cerdo, vacuno, ovino y caprino, producciones y cultivos agrícolas” señala el diputado de VOX en Aragón.

Riesgos por la paralización de la caza

Las más de sesenta entidades que han suscrito la mencionada carta avisan de cinco riesgos asociados a la posible paralización de la caza. Todos ellos avalados por numerosos estudios científicos:

  1. Riesgos críticos para la salud pública, la sanidad animal y la sanidad ambiental (tuberculosis, peste porcina africana-PPA, brucelosis, sarna, triquinosis, enfermedad de Crimea-Congo…).
  2. Severos perjuicios para la seguridad vial y ciudadana con un incremento de los accidentes de tráfico y posibles afecciones a la viabilidad de infraestructuras como las propias vías férreas.
  3. Cuantiosos daños en los cultivos y producciones ganaderas, ya que se multiplicarán las afecciones en las cosechas de cereales, leguminosas, pastos, etc., pero también en infraestructuras de riego y rurales, así como los ataques a las producciones ovinas y caprinas en extensivo.
  4. Generación de desequilibrios ecosistémicos. La imposibilidad del control poblacional cinegético en el ecosistema agrosilvopastoral nacional supone un descontrol de la capacidad de carga del medio natural. Con severas afecciones a especies sensibles, vulnerables o en peligro de extinción.
  5. Efecto directo sobre el mundo rural, con importantísimas pérdidas económicas y de empleo. En zonas que, además, están en especial riesgo de abandono demográfico.

Finalmente, VOX en Aragón  defiende que la caza no es una situación “de riesgo” de transmisión del coronavirus. Y gracias a las medidas de protección empleadas no hay posibilidad de contactos estrechos. Con esta iniciativa, la formación política insiste en que no existe un método alternativo a la caza para alcanzar el equilibrio poblacional. Y que sea, además, sostenible social, económica y ambientalmente.