La eurodiputada Mireia Borrás (VOX) pregunta a la Comisión Europea “si va a tomar medidas contundentes” para frenar la expansión del ‘trips sudafricano’, la nueva plaga que amenaza ya a la naranja de Castellón

Alerta de que “si no se actúa ya, nos enfrentamos a un desastre sin precedentes en la agricultura castellonense, valenciana y española”

La eurodiputada de VOX, Mireia Borrás, ha preguntado a la Comisión Europea si va a tomar “medidas efectivas y contundentes para poner freno de una vez por todas a la incipiente y temida expansión de la nueva plaga del ‘trips sudafricano’, un insecto que se come las hojas y los frutos y que amenaza ya a la citricultura de Castellón”, con diversos casos detectados en el último mes.

Borrás, ante el aumento de las importaciones de cítricos procedentes de Sudáfrica y la pasividad con la que actúan las autoridades competentes, ha formulado una batería de preguntas en el Parlamento Europeo para saber si la Unión Europea va a establecer acciones como corresponde “para proteger por encima de todo los intereses de España y de los citricultores españoles”, justo cuando la campaña de la mandarina y la naranja acaba de comenzar en la Comunidad Valenciana.

Así, la eurodiputada de VOX ha lanzado las siguientes preguntas:

  1. ¿Tiene previsto la Comisión algún programa de apoyo a proyectos relacionados con la investigación o con medidas preventivas y de contención para las zonas afectadas?
  2. ¿Piensa extender la obligación de realizar el tratamiento en frío a otras especies de cítricos, como las mandarinas o los pomelos?
  3. ¿Piensa aumentar los controles e inspecciones tanto en origen como en frontera para garantizar la seguridad fitosanitaria de las importaciones?

Tal y como ha explicado Borrás: “En agosto, dos nuevos casos de Scirtothrips aurantii fueron detectados en la provincia de Castellón; el Scirtothrips aurantii, más conocido como ‘trips sudafricano’, es un insecto que se alimenta de frutos y hojas, lo que provoca un severo daño celular, que da lugar a deformaciones en los mismos. Los daños provocados por este insecto son muy graves, ya que afectan a la actividad fotosintética de la planta y, fundamentalmente, a los frutos, lo que genera cuantiosas pérdidas, destríos de más del 90% y un aumento de los costes de producción que podrían arruinar al citricultor español”.

Asimismo, ha concluido: “Si no se toman medidas ya, nos enfrentamos a un desastre sin precedentes en la agricultura de Castellón, valenciana, española y europea”.