La diputada de VOX Asturias, Sara Álvarez Rouco, defendió esta mañana en el Pleno de la Junta General una propuesta para acceder y compartir los datos sanitarios de modo seguro en todas las áreas sanitarias, pero la iniciativa fue rechazada por las izquierdas.
Álvarez Rouco argumentó que la sanidad asturiana “vive en distorsión permanente” y que “quienes se llevan la peor parte” son los usuarios y puso como ejemplo “la inexistencia de la interoperabilidad”, es decir, “un paciente que por circunstancias deba acudir a más de un centro sanitario para recibir atención médica o lleva bajo el brazo su expediente, por muy grande que sea, o está condenado a que se repitan o se reinicien de nuevo todos los procedimientos y pruebas diagnósticas que ya le hayan practicado en otros centros”.
Cuando desde la Consejería de Sanidad se presentó el proyecto de la Reforma del mapa sanitario, reduciendo el número de áreas y modificando los hospitales de referencia “se argumentó como una de las principales ventajas la próxima disponibilidad de los datos correspondientes al historial de cada enfermo en los diferentes centros médicos u hospitalarios” pero “a día de hoy la interoperabilidad prometida brilla por su ausencia, ningún avance y sí abundante desconexión entre los sistemas informáticos que se utilizan para atender con fundamento a los pacientes”, resaltó.
Para la diputada de VOX “no cabe duda de la dificultad de acceder y compartir los datos sanitarios de modo seguro” y por ello resaltó los “beneficios que ofrece la interoperabilidad de modo que quede en evidencia lo inaplazable de instalarla en las aplicaciones informáticas de los diferentes centros sanitarios repartidos por Asturias:
1. Permitiría una mejor coordinación de los pacientes
2. Se obtendría mayor rendimiento gracias a que la combinación de los gastos disponibles permitiría un análisis más certero.
3. Se lograrían mejores experiencias laborales porque se evitaría una gran cantidad de trabajo administrativo repetido.
4. Se accedería a una mejora en la calidad asistencial gracias que los profesionales de la salud dispondrían de mayor información y podrían tomar decisiones más adecuadas y precisas.
5. Permitiría la reducción de posibles errores gracias a que con los datos disponibles la prescripción de medicamentos o la realización de pruebas sería más adecuada a cada caso.
6. Aseguraría la optimización de los recursos disponibles en virtud de una gestión más eficiente y con menos duplicaciones.
7. Facilitaría la continuidad asistencial porque los diferentes profesionales y centros de salud a los que puede acudir un enfermo dispondrían de los datos más recientes relativos a su caso.
8. Constituiría una base indispensable para el ejercicio de la medicina y de la monitorización remota, dos servicios que por la especial configuración territorial asturiana están llamados a ser de gran importancia en la mejora de la calidad asistencial”.
“Ser conscientes de todas estas ventajas resulta imprescindible para una valoración adecuada de los beneficios de la interoperabilidad, por lo que tenerlos en cuenta es el primer paso para la dotación de un servicio cada vez más necesario si de verdad se quiere trabajar en beneficio de los pacientes”, finalizó Sara Á. Rouco.





