Melilla, a la cola como ciudad europea en gestión de aguas residuales.

Vertidos constantes y grave deterioro de infraestructuras.

Melilla vuelve a situarse en el centro de la preocupación ciudadana por los continuos problemas relacionados con los vertidos de aguas residuales y el incumplimiento reiterado de la normativa europea en materia medioambiental.

Los recientes episodios evidencian una situación insostenible, avería en el barrio del Real, provocada por la rotura de una antigua tubería de reserva; nuevos vertidos en la desembocadura del Río de Oro; colapso de la Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR). En marzo de 2025 se registraron vertidos fecales en la playa de los Cárabos, con el consiguiente riesgo sanitario y medioambiental.

La acumulación de incidencias refleja la falta de planificación, mantenimiento en inversión adecuada en infraestructuras esenciales para garantizar la salubridad pública y la protección del entorno natural.

Desde el Gobierno local se ha señalado el mal estado de la estación de bombeo, responsabilizando al Gobierno Central por la falta de inversión necesaria para modernizar y reforzar el sistema de saneamiento. Sin embargo, la ciudadanía exige soluciones inmediatas, coordinación institucional y responsabilidades claras ante una problemática que afecta directamente a la salud pública, al medio ambiente y la imagen de Melilla.

Melilla no puede permitirse  seguir a la cola en el cumplimiento de los estándares medioambientales europeos.