Desde VOX Alcalá de Guadaíra denunciamos el varapalo sufrido por el equipo de gobierno de Ana Isabel Jiménez, después de que el Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales haya tumbado aspectos clave del procedimiento de licitación del Hotel Oromana, obligando al Ayuntamiento a rehacer los pliegos ordenados por Christopher Rivas.
Lo que el Consistorio intenta vender de cara a la opinión pública como un trámite menor no es más que la constatación de una nueva chapuza administrativa y la corrección obligada de unos pliegos deficientes elaborados bajo la responsabilidad directa del teniente de alcalde, Christopher Rivas, y el infértil intento de la alcaldesa por tapar la pésima gestión de su teniente de alcalde. La resolución dictada obliga a rectificar criterios troncales y fundamentales, tales como la selección de candidatos, la experiencia de la dirección hotelera y la definición de las mejoras arquitectónicas, lo que se traduce en un nuevo y grave retraso para la recuperación de nuestro emblemático edificio histórico.
Ante esta situación, nuestro portavoz municipal, Pedro Navarro, ha querido manifestar su más enérgica crítica: “Estamos ante otro error de bulto de Christopher Rivas y la alcaldesa con el turismo de Alcalá. Pretenden vender como un triunfo lo que es una obligada rectificación y la prueba evidente de su incompetencia. Provocar que los tribunales ordenen corregir sus errores demuestra una falta de rigor técnico alarmante que vuelve a frenar el futuro de nuestro patrimonio. Siguen mintiendo a los alcalareños como Pedro Sánchez hace con los españoles”.
Desde VOX Alcalá de Guadaíra tenemos muy claro el camino a seguir en materia turística: apostar por un modelo serio, riguroso y con plenas garantías de futuro. Este planteamiento se sitúa muy lejos de la actual “política de pandereta” de un equipo de gobierno PSOE/AxSi carente de un plan estratégico serio para el sector, provocando que los visitantes que llegan a nuestra ciudad no dejen ni un solo euro en Alcalá.





