«La ley del sí es sí es una chapuza que ha rebajado las penas máximas a los violadores y pederastas y eso provoca que cientos de delincuentes salgan de las cárceles antes de lo que estaba previsto con la legislación anterior.
La cuestión ahora es determinar si es una chapuza intencionada o no. Cuesta creer que el Gobierno de Sánchez no supiese las consecuencias de esta Ley, porque se lo había advertido todo el mundo: un total de 22 informes advirtieron de los defectos de la ley y la Ministra podemita Montero los ocultó deliberadamente.
El Consejo General del Poder Judicial, el Consejo de Estado, el Consejo Fiscal, el Consejo Económico y Social, la Agencia Española de Protección de Datos, y así, hasta 22 análisis emitidos por diferentes entes e instituciones que advirtieron de las barbaridades que contenía esta ley.
Y encima resulta que esto es irreversible, las consecuencias de la aprobación de la ley del sí es sí no pueden anularse porque, aunque ahora se cambie la ley, las penas solo podrán volver a aumentar para los que cometan esos delitos en el futuro, una vez cambie la ley, pero todos los que han violado, abusado o agredido sexualmente hasta ahora podrán seguir acogiéndose a la ley del sí es sí, aunque se derogue.
Así funciona el derecho penal, hay que aplicar la ley más beneficiosa desde que se comete el delito. En eso consiste un derecho penal garantista de las sociedades democráticas».





