Los regímenes comunistas tienden a encerrar a la población como ya hicieron con el muro de Berlín. Conviene recordar que de los países comunistas no se puede salir y a los países capitalistas no se puede entrar, y esta es la prueba de cuáles funcionan mejor: cuanto más demócrata y liberal es un país más difícil es conseguir el pasaporte o la carta de ciudadanía porque la gente quiere vivir allí.
Por eso, siento especial indignación cuando uno de los personajes más siniestros de nuestro Gobierno, como es Carmen Calvo, habla con total impunidad de nuestra historia cuando tiene sentados en su Consejo de Ministros a comunistas confesos y aduladores de los más sanguinarios enemigos de España, como el separatismo catalán y la ETA.
La infame Ley de Memoria Histórica que nos trajo para dividirnos el abyecto Zapatero, es una ley que busca rescatar el enfrentamiento de las dos Españas, las que aprendieron a vivir en concordia gracias a la transición. Aquel germen de ley que el cobarde de Mariano Rajoy no solo no derogó con mayoría absoluta, sino que además asumió hasta la última coma, nos dice hoy que uno de los más ilustres españoles de nuestra historia, Juan de la Cierva, inventor del autogiro, no puede lucir su nombre en el aeropuerto de la Región de Murcia ni dar nombre a unos Premios Nacionales de la Investigación, gracias a un tribunal de la inquisición.
Por eso los constitucionalistas, los que creemos en la igualdad y la concordia debemos hacer frente sin paliativos a los sicarios que quieren asesinar nuestra historia. Desde VOX no comprendemos cómo el Partido Popular vota a favor de una reforma del Estatuto de autonomía en la que asume sin sonrojarse los postulados de la extrema izquierda, con la ley de memoria histórica como punto intocable a destacar, para luego decir que va a luchar para que se respete el legado de Juan de la Cierva.
Por suerte hay esperanza y VOX en un alarde de valentía y sentido común recoge el testigo y sale en defensa de los españoles a los que esta ley liberticida pretende criminalizar.
En VOX creemos que donde se hace política es en la calle, en todos y cada uno de nuestros barrios, por ello iniciamos una campaña de recogida de firmas para que se derogue la ley de Memoria histórica y se respete el legado de Juan de la Cierva concediendo así su nombre al aeropuerto de Corvera, haciendo justicia y homenaje a uno de los murcianos más ilustres de nuestra historia





