24 marzo, 2021
La diputada de VOX en la Junta General del Principado, Sara Álvarez Rouco, ha defendido esta mañana en el pleno celebrado en el Parlamento asturiano, la Proposición No de Ley (PNL) para incluir en el calendario de la vacunación sistemática del Virus del Papiloma Humano (VPH) a los niños a partir de los 10 años, “un colectivo esencial al que -señala la diputada-, el Gobierno regional ha ignorado”. Desde VOX Asturias, apunta la diputada, “creemos que deben apelar a su conciencia igualitaria para no dejar en evidencia que los niños no son menos que las niñas. Sobre todo, porque el virus VPH no entiende de sexos”. Sin embargo, una vez más, la izquierda sectaria vota en contra de una propuesta de VOX únicamente porque lo presenta VOX.
“El virus del papiloma humano se encuentra presente, nos guste o no, en un porcentaje muy alto en todo tipo de relaciones sexuales”, indica Álvarez Rouco, para continuar explicando que “se calcula que aproximadamente entre el 80 y el 90% de personas que las mantienen van a tener contacto con VPH en varios momentos de su vida. Y aunque en buena parte de las ocasiones nuestro sistema inmunitario evitará la infección, la repetición aumenta las posibilidades de que nuestro cuerpo sucumba al riesgo. Ante esto, la única forma eficaz de evitar la infección por VPH es la vacunación. La prevención tanto en niñas como en niños”.
En este sentido, la diputada ha señalado que “actualmente no se está teniendo en cuenta que esos niños, que después serán hombres, serán receptores y transmisores”. “Estamos de acuerdo, -señala Álvarez Rouco-, en que hayan incluido entre las indicaciones de vacunación no sistemática frente al VPH a colectivos como los grupos de riesgo compuestos por homosexuales, o por los infectados por virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) o también por los individuos dedicados a la prostitución. Todos ellos deben contemplarse. Pero tampoco debe olvidarse que los receptores y transmisores potenciales son todos los hombres y todas las mujeres, no solo los que integran esos colectivos, porque la práctica del sexo es algo consustancial a las personas y el hecho de tener diferentes parejas a lo largo de la vida se ha convertido en algo habitual”.
En este sentido, en su intervención la diputada se ha referido a la postura de los profesionales que consideran “que el mejor momento para vacunarse frente al Virus del Papiloma Humano (VPH) es antes de mantener las primeras relaciones sexuales y por eso, con buen criterio, el calendario de vacunas actual se ha adelantado hasta incluir a las niñas de 10 años. Pero es insuficiente”. De hecho, explica, “lo lógico sería que en la vacunación sistemática se incluya también a los niños de 10 años. Es esencial trabajar con todos los niños para evitar que el problema se vuelva mucho más difícil de resolver, porque está comprobado que la adopción de medidas preventivas es mucho más efectiva que atacar una situación a hechos consumados cuando ya está descontrolada. El colectivo al que se dirige la vacunación sistemática está incompleto”.
Por ello, la diputada insiste en que el virus VPH no entiende de sexos. Y en este sentido, ha explicado que “la realidad nos muestra de una manera descarnada que el cáncer y el resto de las enfermedades derivadas de este virus afectan a las personas. Sabemos que el cáncer de cuello de útero es una realidad vinculada al VPH en un 99% de los casos. Pero no lo es menos en el caso del cáncer anal, relacionado con el VPH en un 84% de los casos. O en el de cáncer de pene, derivado del VPH en un 47% de los casos. O en el de orofaringe, con una incidencia por VPH de entre el 16 y el 28% de los casos. Es decir, el VPH es mucho más que el cáncer de útero, que solo afecta a las mujeres”.
Por tanto y por todo ello, la diputada de VOX Asturias ha señalado que “es indispensable incluir en el calendario de vacunación sistemática a los niños de 10 años, así como la realización de campañas informativas y divulgativas entre la población sobre esta inquietante y peligrosa realidad. Todo parece anunciar que lo que no sea progresar en la dirección que hoy les proponemos traerá consecuencias sanitarias terribles”, concluye Álvarez Rouco.





