Una vez abierta la frontera, sigue suscitando controversias. Nadie quería volver al caos de antes del cierre y ahora parece que algunos, “aunque no se atreven a decirlo abiertamente”, añoran aquella situación vejatoria para la dignidad de las personas que atentaba contra los derechos de los trabajadores, el orden, la sanidad y las finanzas públicas. “Desde VOX tan solo pedimos que se cumplan las leyes”, asegura José Miguel Tasende, presidente de VOX Melilla.
Para entrar en la Unión Europea desde un tercer país, se exige visado. Las autoridades de Ceuta están pidiendo ya la plena integración en Schengen. Quienes entren desde un tercer país deben hacerlo con visado, “¿Queremos que nuestra ciudad sea menos o queremos que Melilla no sea del todo Europa?”, cuestiona el dirigente local.
Algunos de los que clamaban por la apertura de la frontera como la solución a los problemas económicos de Melilla, piden ahora una aduana comercial que Marruecos se niega, de momento, a abrir. Decían que, con la frontera abierta, nuestra ciudad se iba a llenar de ansiosos consumidores, pero “lo cierto es que los comerciantes se quejan de que venden menos y los hosteleros ven cómo los fines de semana unos potenciales clientes se van a la Península y otros a Marruecos”, afirma el presidente de la formación.
Si diariamente pasan la frontera en sentido de entrada unas 3.000 personas y solo la tercera parte de estas pasan nada más que la mitad de la comida que se les permite, hablamos de 5 toneladas de comida al día. “¿Esto lo va a solucionar la aduana comercial?”, cuestiona Tasende.
En ese contexto conflictivo que las autoridades marroquíes se empeñan en mantener y las españolas no saben corregir, se entiende que no nos permitan ampliar la pista del aeropuerto porque supondría un mayor alcance en la zona de maniobra de los aviones en el espacio aéreo vecino. Por lo que “deberíamos hacer valer a cambio nuestras aguas territoriales”, por las que pasan todos los barcos que entran en el puerto de Beni Enzar. “Yo te permito pasar por mis aguas y tú me permites pasar por tu cielo, esa sería una relación equitativa y traería estabilidad y concordia”, sentencia el partido local.
La frontera, la aduana, el control sanitario, los trabajadores, los empresarios, los espacios aéreos y marítimos, todas las variables dependen del tipo de relación entre dos Estados. Para VOX Melilla, si la relación fuese civilizada y justa, “sería una fuente de riqueza para todos”. “Si la relación es asimétrica e incierta, cuando uno no reconoce la soberanía del otro, no puede esperarse solución satisfactoria”, sentencia el dirigente.





