Ahora que se acerca el momento de contar con los fondos europeos -aunque todavía está por ver-porqué parece que en Europa ya se han dado cuenta de lo que vale la palabra de la celebrity que campea por España en nuestro Falcon en el Ayuntamiento Toledo – hay posturas bien diferenciadas.
Por un lado, están aquellos que, a base de no hacer nada, no les ha quedado más remedio que entretenerse con sus propios anuncios y claro, al final han terminado por creérselos y nos cuentan que están sobradamente preparados, como si de otro anuncio se tratase, para gestionar los fondos europeos por si mismos.
Tanto es así que, la señora alcalde de Toledo, ha remodelado el Ejecutivo para potenciar su desempeño en esta faceta, y ha creado una concejalía específica, o ¿ha sido quizás para sacar adelante temas muy controvertidos y un tanto oscuros como el nuevo contrato de basuras o la permuta de terrenos para la construcción del nuevo cuartel de la Guardia Civil y no se cuantísimas viviendas más, ya que se ponen?
Sea como fuere, porque ellos lo valen, el equipo de Gobierno del PSOE quiere gestionar esa supuesta ingente entrada de dinero. Ellos solos, sin más ayuda que el desfile de asesores con los que cuentan, que no parecen ser suficientes cuando se han gastado el dinero, que debería ir a los toledanos, en contratar dos nuevos asesores. Y subrayan la transparencia de los socialistas, pero se han comido que se trata de la falta de transparencia.
Por otro lado, el Partido Popular en el consistorio toledano, que quiere crear comisiones y mesas en la corporación para poder participar de esa gestión, olvidándose que la señora alcalde de Toledo no necesita ni quiere pactar con ellos, ni con ningún otro, pues para eso dispone del apoyo incondicional y de la adulación constante del concejal no adscrito.
VOX está del lado del municipalismo, pero de un municipalismo bien entendido, cuasi extinto en la actualidad y totalmente ausente en Toledo, ya que de nada sirve sentarte en una mesa a dialogar con quien no propone, con quien no informa, con quien no escucha y con quien lo único que busca es poder sacar una foto y llamar consenso a la aplicación de unos postulados prefijados e inamovibles, que atienden a intereses partidistas y no al bien común de los toledanos.
De nada sirve explicar a quien no quiere entender, que hay que aprovechar los fondos europeos para buscar la excelencia en el desarrollo del sector productivo de nuestra ciudad, que debe servir para impulsar el cambio de modelo económico dominante en nuestra ciudad y que deben propiciar el impulso definitivo para integrar a nuestras pymes y autónomos en el entorno de la economía digital.
De nada sirve hacer ver a un ciego que los fondos europeos son una necesidad imperiosa para atajar los problemas sociales derivados de la sucesión de crisis que hemos sufrido en España y que hay muchos compatriotas que lo están pasando muy mal y que debemos ayudarlos de manera prioritaria, anteponiendo su bienestar a las ayudas a terceros países, que nunca se sabe muy bien cual es el destino finalista de las mismas, pues rara vez se controla la trazabilidad de las mismas.
Que los fondos europeos son una oportunidad para implementar programas de fomento de la natalidad, que permitan el rejuvenecimiento poblacional, que haga perdurar en el tiempo las tradiciones y los valores que siempre han caracterizado al pueblo español, es un hecho indiscutible, para quien bien quiere a España. Quien no quiere a España, prefiere sustituir lo nacional por lo importado ilegalmente, y sin tan siquiera atender a criterios más básicos de convivencia y respeto por las tradiciones, costumbres y leyes.
Por todo esto, desde VOX defendemos que el reparto de los fondos sea desde el Estado, con control parlamentario, con un único plan de reconstrucción y para eso proponemos que el 80 % de los fondos vayan de forma directa a las pymes y autónomos, principales perjudicados por la crisis que ha destruido sus empleos.
El hecho de que las ayudas vayan a los que más han sufrido las consecuencias económicas no perjudica ni se opone a ninguno de los pilares sobre los que se constituye el instrumento aprobado por el Consejo de Estado.
Los pilares sobre los que se sustentan las políticas europeas son precisamente la cohesión económica, la productividad y la competitividad, tal y como queda se refleja en los objetivos de las estrategias industrial y para las pymes.
Asimismo, hay que destacar que, la cohesión social y territorial se garantiza si se reparten los fondos entre pymes y autónomos que son la parte fundamental de nuestro tejido productivo y repartido en todo el territorio nacional.
Frente a un Gobierno que pretende pivotar el reparto de fondos en torno a la perspectiva de género, el objetivo de VOX es que esta inyección de fondos europeos sirva para apoyar a los pequeños y medianas empresas que creaban empleo, ayudarles a reforzar la potencia Industrial, ayudar a emprendedores, aumentar la productividad y reducir la dependencia de la producción extranjera. Esto solo se consigue si se apoya a los negocios enraizados en el territorio, compensando a las zonas rurales, zonas turísticas y los sectores del pequeño y mediano comercio minorista.
Asimismo, lucharemos para que el sector agropecuario se tenga en cuenta, debido a su importancia y la especial vulnerabilidad económica que presenta.
Por todo esto, desde el grupo municipal VOX en Toledo, no vemos viable que el equipo de gobierno local gestione, de manera unilateral, los fondos europeos, ni vemos factible la propuesta del grupo popular de crear comisiones y mesas de propuestas y control.
Creemos que la formula más lógica y sensata pasa por desarrollar un modelo de gestión centralizado y fiscalizado en las cortes, que garantice un reparto equilibrado y fundamentado para asegurar el desarrollo de políticas de crecimiento económico y social.
Ni Comisiones, ni oficinas de proyectos europeos, ni mucho menos que la gestión sea realizada desde el propio Ayuntamiento de Toledo, donde el Ejecutivo ya ha dado suficientes muestras de su incompetencia para gestionar, pero es que además, la gran mayoría de los ayuntamientos de España no tienen medios técnicos ni humanos suficientes con capacidad de elaborar proyectos en tiempo y forma para recibir los fondos, por lo que buena parte del dinero recibido se destinaría a la contratación temporal de personal o empresas externas para la captación de los fondos sin ello suponer un impulso en términos de valor añadido a largo plazo.
Los objetivos que nos proponemos, hoy, pasan por un férreo control parlamentario, totalmente transparente, que evite los despilfarros y pagar favores al que, desgraciadamente, nos tienen acostumbrados los ejecutivos socialistas.





