El Grupo Parlamentario VOX en su lucha contra la pérdida de soberanía energética de España frente a terceros a través de las políticas medioambientalistas importadas desde Europa ha registrado una iniciativa para derogar el calendario de cierre de centrales nucleares.
La semana pasada, el viernes 10 de enero, el secretario general de VOX, Ignacio Garriga, y el jefe de la Delegación de VOX en el Parlamento Europeo, Jorge Buxadé, presentaron en la central nuclear de Ascó la campaña que su formación está llevando a cabo en cuanto a soberanía energética.
En el marco de esta campaña, hoy, sábado 17 de enero, el secretario general de VOX en el Congreso, José María Figaredo, y el diputado de VOX por Badajoz, Ignacio Hoces, han participado en la concentración contra el cierre de la central nuclear de Almaraz en Cáceres.
La Unión Europea reconoce desde el 1 de enero de 2023 que la energía nuclear representa una fuente de energía de bajas emisiones de carbono, y más de 20 países se comprometieron en la COP28 a triplicar la capacidad de energía nuclear para 2025.
Además, a finales de 2023 el Parlamento Europeo aprobó una resolución para instar a los Estados miembros a desarrollar estrategias para el despliegue de reactores modulares pequeños (SMR) que, gracias a su diseño compacto y mejor coste de producción, ofrecen una alternativa eficiente para complementar el mix energético y posicionan a la energía nuclear como una oportunidad de liderazgo tecnológico.
Sin embargo, el Gobierno de España ha seguido adelante con su Plan Nacional Integrado de Energía y Clima que contempla el cierre de todas las centrales nucleares de España entre 2027 y 2035.
También hay que sumar a este plan del Gobierno “un incremento de la presión fiscal sobre la producción energética nuclear”, haciendo que, según los operadores, entre 2025 y 2035 la carga fiscal alcance el 40% de los costes totales del parque nuclear, “generando un entorno de inseguridad jurídica que desincentiva la inversión en este sector clave”.
Además, la formación de Santiago Abascal defiende que la energía nuclear no solo representa cerca del 20% de la energía producida en España, sino que también “contribuye significativamente a la fijación de población y al desarrollo económico local”. “En su conjunto, el sector nuclear emplea a casi 30.000 personas, entre puestos directos e indirectos, cuyo futuro se ve amenazado por esta decisión política”, asegura.
“España necesita una generación energética que permita garantizar el suministro en todo momento, sin comprometer el desarrollo económico”, explica la iniciativa, para lo que “el reconocimiento de la energía nuclear como una fuente de energía eficaz para contribuir a la soberanía energética es más que necesario”.
Así, frente “al cierre injustificado, guiado por un enfoque ideológico contrario a las evidencias técnicas y económicas” de las centrales nucleares, VOX exige al Gobierno:
- Reconocer la energía nuclear como una fuente de energía imprescindible dentro de nuestro mix energético.
- Cancelar el calendario de cierre y desmantelamiento de centrales nucleares españolas, promoviendo en su lugar la extensión de la vida útil de las mismas.
- Fomentar la rehabilitación de las centrales nucleares existentes, impulsando para ello la evaluación de los costes, beneficios y viabilidad técnica de estas operaciones.
- Analizar los emplazamientos de las centrales nucleares cerradas, los emplazamientos autorizados en los que estaba prevista la construcción de centrales y que nunca llegaron a utilizarse –incluyendo espacios adyacentes a centrales operativas y previstos al efecto–, y los nodos de vertido de las centrales térmicas clausuradas para la posible implantación en dichas localizaciones reactores modulares pequeños (SMR) o de reactores ordinarios de tecnologías ya empleadas en España.
- Impulsar la investigación en tecnología nuclear, como fuente de abastecimiento energético esencial para España y creadora de valor añadido para la Nación.
- Impulsar un programa nacional de formación en el ámbito de la tecnología nuclear que ayude a fomentar la creación de empleo en las regiones donde operan las instalaciones nucleares y que incluya incentivos específicos para atraer a jóvenes talentos.
- Poner fin a la imposición de gravámenes fiscales existentes, como la “Tasa Enresa” o los impuestos especiales, que impactan directamente en el precio de la electricidad para las familias y la Industria. Asimismo, promover los mecanismos oportunos para tratar de eliminar la fiscalidad especial impuesta por las administraciones territoriales.
- Establecer un marco normativo estable que garantice la seguridad jurídica para las inversiones en energía nuclear, promoviendo a su vez la confianza de los inversores en nuevas tecnologías asociadas, como los reactores modulares pequeños (SMR).




