VOX acusa al Ayuntamiento de Avilés de “presión ideológica” sobre los vecinos para la retirada de placas del Instituto Nacional de la Vivienda

La portavoz de VOX en Avilés, Arancha Martínez, sostiene que el consistorio carece de base legal para obligar a retirar las placas y denuncia que se está utilizando la memoria democrática como instrumento de presión sobre las comunidades de propietarios

VOX ha denunciado hoy la “injerencia ideológica” del Ayuntamiento de Avilés tras el envío de comunicaciones a comunidades de propietarios instándoles a retirar placas del antiguo Instituto Nacional de la Vivienda. La portavoz municipal, Arancha Martínez Riola, acompañada en rueda de prensa del diputado autonómico Javier Jové, ha presentado un informe jurídico independiente que, según explicó, desmonta la actuación municipal.

Martínez ha asegurado que las cartas remitidas por la concejalía de Vivienda “no son vinculantes, no obligan a nada y carecen de fuerza legal para imponer la retirada de placas o exigir pagos a los vecinos”. La portavoz ha explicado que, según el informe, la concejalía responsable “carece de competencias para dictar actos ejecutivos en esta materia, por lo que cualquier actuación coercitiva podría ser nula de pleno derecho”.

La portavoz municipal ha acusado al equipo de gobierno de actuar mediante “presión ideológica disfrazada de notificación administrativa”, al tiempo que ha recordado que las placas “no están incluidas en ningún catálogo estatal de símbolos contrarios a la memoria democrática”, requisito imprescindible para iniciar un procedimiento legal de retirada.

Martínez también ha criticado la falta de transparencia del Ayuntamiento, asegurando que el expediente solicitado por VOX “no existe”, y ha advertido de que su grupo “no permitirá que se obligue a los vecinos a asumir costes para retirar elementos que llevan más de medio siglo formando parte de sus edificios”.

VOX, en apoyo de las comunidades de vecinos de Avilés

Por su parte, el diputado autonómico Javier Jové ha anunciado que VOX se pondrá “a disposición de las comunidades de propietarios para asesorarles y ayudarles en la elaboración de alegaciones si el Ayuntamiento intenta avanzar en este proceso”.

Jové ha defendido que la retirada de estas placas “no contribuye al conocimiento de la historia, sino que responde a un intento de imponer el olvido selectivo de determinados periodos históricos”. En este sentido, ha vinculado la polémica con la gestión de la vivienda por parte de las administraciones, señalando que “mientras se pretende borrar símbolos del pasado, los gobiernos actuales han sido incapaces de resolver el problema real del acceso a la vivienda ni facilitar al sector privado hacer frente a la demanda existente”.

El parlamentario ha reiterado que VOX continuará defendiendo la seguridad jurídica, la propiedad privada y el respeto al patrimonio histórico frente a lo que considera “iniciativas políticas que generan confrontación social sin resolver los problemas reales de los ciudadanos”.