VOX apoya que el ‘Monumento a los Héroes de Simancas’, en Gijón, sea declarado BIC por “su valor artístico, sumado al histórico”

Javier Jové: “La obra posee un evidente valor artístico, dada la singularidad y el prestigio de sus autores, lo que la sitúa en el ámbito de la protección histórico-artístico y cultural”

El diputado de VOX Asturias, Javier Jové, acudió esta mañana al ‘Monumento a los Héroes de Simancas’ que está situado en la fachada del Colegio La Inmaculada de Gijón, para apoyar que sea declarado Bien de Interés Cultural (BIC) por su “valor artístico, sumado al histórico, que son argumentos más que sobrados para que dicho conjunto escultórico sea declarado BIC”, dijo.

El monumento, una gran cruz, franqueada por dos ángeles de enormes dimensiones, “ofrece al conjunto una singular belleza y es un elemento urbano muy arraigado a la ciudad de Gijón. Representa unos valores eternos: el compromiso, la entrega y el sacrificio hasta las últimas consecuencias, como es el perder la vida por defender los ideales en los que uno cree”. En el caso de los sublevados del Simancas resistieron heroicamente durante un mes (20 de julio a 21 de agosto) el asedio de fuerzas muy superiores en número, “un acto de enorme sacrificio y entrega por sus ideales, sean o no los nuestros, eso es lo de menos”, expuso Jové.

El diputado de VOX recordó que el pasado 7 de agosto la Asociación reivindicativa de la Memoria Histórica Raíces instó ante la consejería “la incoación de procedimiento de declaración de BIC” del monumento y considera “innegable” que la obra del arquitecto Luis Moya Blanco y el escultor asturiano Manuel Álvarez-Laviada y Alzueta “posee un evidente valor artístico, dada la singularidad y el prestigio de ambos artistas, lo que la sitúa en el ámbito de la protección histórico-artístico y cultural de la Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español y la Ley regional 1/2001 del Patrimonio Cultural de Asturias”.

Javier Jové achaca la intención de desmantelar este monumento a los intentos de las izquierdas de hacer un “borrado selectivo de la historia” y a su “obsesión iconoclasta y por borrar aquellos episodios de la historia de España que no les gustan, igual que los talibanes, quienes quieren borrar del mapa cualquier vestigio preislámico de Afganistán, lo que los llevó a dinamitar los budas de Bámiyán, o quitar el nombre de la calle a Calvo Sotelo”.

“El arte, como el amor, no conoce de ideologías. Salvo para los comunistas”, concluyó Javier Jové.