VOX Avilés denuncia el abandono, la inseguridad y la okupación que el Ayuntamiento consiente en el barrio de El Nodo

Numerosas familias de la Calle Ría de Avilés viven con miedo e inseguridad total y denuncian el "absoluto abandono” del Ayuntamiento ante la degradación del entorno de las viviendas sociales de VIPASA
Ante la denuncia de numerosos vecinos del avilesino barrio de El Nodo, VOX Avilés se ha reunido con las familias para corroborar de primera mano una situación de inseguridad, vandalismo y suciedad que los propios vecinos califican, sin rodeos, de “insostenible”. Familias trabajadoras que invirtieron los ahorros de toda una vida en una zona residencial se ven hoy atrapadas, con miedo a salir de su propia casa, mientras el Ayuntamiento mira hacia otro lado.
La portavoz de VOX Avilés ha denunciado el “absoluto abandono a los vecinos y la dejación de funciones por parte del Ayuntamiento ante la degradación del entorno de viviendas de titularidad de VIPASA, en las que se concentran los problemas de okupación, tráfico de estupefacientes y masificación”. Según trasladan los propios afectados, existen viviendas okupadas en prácticamente todos los edificios de la zona, con casos especialmente graves en los portales números 6 y 8. “No hablamos de un problema aislado: hablamos de un barrio entero al que se ha dejado caer”, ha advertido.
Desde la formación política han sido tajantes: “el consumo y la venta de droga están a la orden del día, hasta el punto de que en marzo motivaron una redada policial en la zona. Y mientras tanto, los vecinos soportan a diario personas orinando en zonas comunes, peleas, discusiones y escaladas a los aleros de los primeros pisos que dan acceso directo a las ventanas de las viviendas, además de pedradas contra los cristales y roturas de las tuberías de gas de las fachadas. Esto es una bomba de relojería y las administraciones lo saben”. Desde VOX añaden: “los vecinos viven con miedo al salir a la calle y, por si fuera poco, rodeados de suciedad, con mobiliario urbano abandonado como microondas y colchones, basura por todas partes y una incipiente presencia de ratas, ante un servicio municipal de limpieza claramente desbordado y con una hoja de trabajo a todas luces insuficiente”.
A todo ello se suma un peligro añadido para la seguridad de los vecinos: patinetes eléctricos y vehículos que circulan a gran velocidad por el barrio, sin control alguno —los propios vecinos reclaman la instalación de badenes—, así como perros potencialmente peligrosos (PPP) que deambulan sueltos y sin correa por la calle, con el riesgo evidente que ello supone, especialmente para personas mayores y niños.
Arancha Martínez lamenta que “lo que más preocupa al vecindario, sin embargo, es la ausencia total de presencia policial. Ante la escasez de agentes, las patrullas acuden de forma esporádica y siempre en coche, sin bajarse del vehículo ni patrullar a pie. Y cuando los vecinos llaman, con demasiada frecuencia se les responde que no pueden acudir porque no hay efectivos. Es intolerable que en Avilés se deje a las familias solas frente a la delincuencia”.