VOX califica de «cinismo político» el convenio laboral del Ayuntamiento ante la oleada de movilizaciones de los trabajadores públicos

Liberto Senderos recuerda que VOX fue el único partido que votó en contra del convenio laboral apoyado por los sindicatos

El concejal del grupo municipal de VOX en el Ayuntamiento de Barcelona, Liberto Senderos, ha ejercido una dura oposición durante el pleno extraordinario convocado para abordar la crisis derivada del nuevo convenio laboral del personal del consistorio. Senderos ha tachado la sesión y las posturas de los grupos de la izquierda de «ejercicio de cinismo político«, denunciando el descontento masivo que el pacto ha generado entre los diferentes colectivos de la administración local.

Durante su intervención, el representante de VOX ha recordado que hace escasamente cuatro meses las fuerzas que impulsaron este acuerdo se felicitaban recíprocamente y presentaban el marco normativo como la solución definitiva a todos los problemas del personal. Sin embargo, la realidad de las calles y los centros de trabajo ha desmentido rotundamente la propaganda institucional del ejecutivo.

Senderos ha argumentado que las movilizaciones generalizadas en sectores clave demuestran la inoperancia de lo acordado. El concejal ha hecho especial hincapié en la protesta que mantiene en vilo a sectores esenciales de la ciudad, detallando que actualmente los servicios sociales están movilizados, las bibliotecas se encuentran en la misma situación de conflicto y «más de 1.600 de la Guardia Urbana» han impugnado formalmente la normativa ante la imposibilidad de asumir los nuevos criterios de computación horaria. El edil ha cuestionado que «si este convenio era tan extraordinario, tan moderno y tan beneficioso«, el Gobierno municipal sea incapaz de explicar por qué tiene a la plantilla municipal enteramente movilizada, concluyendo que «este convenio no va a pensar en los trabajadores«, sino en «la fotografía» y en tapar los gravísimos escándalos del gobierno socialista.

La formación ha cuestionado también la supuesta legitimidad y consenso que abandera el gobierno de la ciudad junto a los sindicatos firmantes. Basándose en los datos del censo de los trabajadores del Ayuntamiento, Senderos ha apuntado que «Los sindicatos suman aproximadamente los votos de un 34% del censo total de trabajadores municipales«, lo que significa que «dos de cada tres trabajadores con derecho a voto no les van a dar su apoyo».

A juicio de VOX, existe un claro alejamiento de los sindicatos institucionales respecto a las necesidades reales de los centros de trabajo. El concejal ha lamentado el modelo de una parte del «sindicalismo institucional de los despachos políticos y de las subvenciones» que, al negociar, acaba atendiendo «mejor las necesidades del gobierno que las de los trabajadores«, generando a su vez constantes «puertas giratorias» entre las estructuras sindicales y la política.

En el ámbito de la seguridad, el edil ha reclamado un marco específico para las fuerzas policiales de la ciudad. La Guardia Urbana, al tratarse de un servicio de emergencia y no de una oficina administrativa ordinaria, «necesita mecanismos de representación propios y espacios de negociación diferenciados» para garantizar la seguridad de las personas de manera idónea.

Finalmente, Liberto Senderos ha ratificado la postura de VOX confirmando que «votarán en contra» tanto en la comisión como en el posterior pleno, rechazando de plano el relato de las formaciones que avalan este marco laboral, a las que acusa de intentar salvar la situación con «maquillaje político» a través de ruedas de prensa y redes sociales en lugar de acometer una rectificación real.