Chiclana de la Frontera, 10 de junio de 2025. – El Grupo Municipal VOX en el Ayuntamiento de Chiclana, ha lamentado la entrada en vigor de la zona naranja impuesta por José María Román para La Barrosa y la ha calificado como “una medida muy peligrosa para el turismo de la ciudad”. El portavoz del Grupo Municipal, Manuel Vela, ha recordado que con esta medida Román pretende hacer caja a través de casi 9.000 plazas de estacionamiento regulado que no sólo afectarán a los turistas, si no también a aquellos que, sin estar empadronados, tienen en la Barrosa sus viviendas estacionales y a aquellas personas que acuden allí a trabajar en los numerosos negocios hosteleros y hoteleros.
El portavoz mantiene que la excusa a la que se aferra el equipo de gobierno de Román para justificar la puesta en marcha de la zona naranja cae por su propio peso. “Chiclana cuenta con un presupuesto municipal más que suficiente como para tener que ir a hurgar en el bolsillo de turistas y trabajadores con la excusa de que lo recaudado se destinará a costear el mantenimiento del servicio de playa. A nosotros no nos engañan: esta medida tiene únicamente un afán recaudatorio y es peligrosa para el turismo, el comercio y la hostelería, todo ellos gremios de los que, directa o indirectamente, viven muchas familias de Chiclana”, indica Vela.
“La zona naranja no ayuda a cuidar el que es el principal motor económico de nuestra ciudad, ya que invita a algunas personas a pasar de largo de Chiclana, y tampoco se lo pone fácil a aquellas personas que sostienen este modelo turístico con su trabajo, a esos profesionales que, en muchas ocasiones, sufren los efectos de empleos estacionales y sueldos precarios y que ahora tendrán que pagar 120 euros por estacionar los vehículos con los que acuden a supuestos de trabajo”, continúa Vela.
VOX recuerda que ya mostró su disconformidad respecto a la zona naranja en sus alegaciones a la misma y anima al gobierno local a reflexionar y tomar nota de cara a la supresión de esta zona naranja, que fue impuesta por Román sin consulta previa alguna. “Estamos seguros de que al equipo de gobierno no le quedará otra que actuar ante la presión social que ha suscitado esta medida y un verano que a buen seguro vendrá cargado de quejas sobre esta polémica medida”, concluye el portavoz.





