VOX Chinchilla denuncia la «trampa peligrosa» del nuevo semáforo y unos presupuestos de «pan y circo»

José Luis Serrano ha valorado negativamente la aprobación de los presupuestos municipales presentados por el equipo de Gobierno del PSOE

El concejal del Grupo Municipal VOX en el Ayuntamiento de Chinchilla de Montearagón, José Luis Serrano, ha valorado negativamente la aprobación de los presupuestos municipales presentados por el Equipo de Gobierno del PSOE, criticando el acuerdo alcanzado con las dos concejalas de Ciudadanos a cambio de medidas específicas como la instalación de un semáforo en la Avenida de Levante.

Serrano explica que este pacto de intereses no soluciona las carencias del municipio debido al carácter continuista de unas cuentas que impiden el avance local, señalando que «las cosas siguen igual en nuestra Ciudad y sus ocho pedanías, pues siguen igual sus calles, sus jardines y el resto de los servicios, toda vez que, en este presupuesto continuista con el anterior, no se prevén ningún tipo de inversión que nos haga pensar en que las cosas van a cambiar a mejor». Esta parálisis en la inversión motivó el voto en contra de VOX junto al resto de formaciones de la oposición parlamentaria.

El representante de VOX centra su preocupación en la ejecución del semáforo instalado en la antigua carretera de Valencia, indicando que, a pesar de ubicarse en un paso peatonal crucial utilizado masivamente por los estudiantes para llegar al Instituto, el diseño final del proyecto adolece de fallos de accesibilidad que ponen en riesgo a los colectivos más vulnerables. Serrano advierte detalladamente en su comparecencia que «por su propia configuración se ha convertido en una trampa peligrosa para las personas de movilidad reducida ya que el ya existente ha sido elevado y el mástil del citado semáforo ha sido rodeado por una especie de isleta que solamente tiene rampas en dos puntos, quedando el resto con altura suficiente para que una persona en silla de ruedas o precise un andador pueda tener un grave accidente por un pequeño descuido».

La formación ha tramitado peticiones de subsanación técnica al constatar que el dispositivo tarda un tiempo excesivo en cerrar el tráfico rodado tras ser activado por los peatones, provocando que los ciudadanos crucen la calzada de forma temeraria ante la desesperación de la espera. El concejal añade que la duración de la fase verde para los viandantes resulta demasiado breve para los ancianos y las personas con problemas de movilidad, forzándolos a cruzar con prisas para evitar atropellos en una vía que ya acumula cuatro pasos elevados y una restricción de velocidad a treinta kilómetros por hora que satura a los conductores, sumado a que la infraestructura ya requirió una reforma de urgencia porque los vehículos estacionados tapaban por completo las luces ópticas en uno de los márgenes de la calzada.

Serrano concluye su argumentación enmarcando este episodio dentro de una deficiente gestión global de los servicios públicos urbanos, censurando que las partidas para festejos populares y patronales se mantengan intactas mientras se descuidan las necesidades básicas del día a día vecinal. El concejal lamenta que esta deriva política perjudique directamente el bienestar y la seguridad de los residentes, recordando de manera tajante a la opinión pública que «las fiestas duran unos pocos días de los 365 que tiene un año, en los que hay que transitar por calles con el asfalto agrietado, aceras que son auténticas trampas para los sufridos peatones, por no citar el estado de todas la zonas verdes, los lugares desprovistos de alumbrado nocturno o fundido, las suciedad y falta de civismo de algunos dueños de mascotas».