La senadora de VOX, Paloma Gómez ha calificado de «intervencionismo gubernamental» y de «despilfarro del dinero del contribuyente» la compra de un 10% de Telefónica por parte de la SEPI, algo que se considera ya un hecho. En ese sentido, ha lamentado que los gobiernos quieren empresas privatizadas «que funcionen como ministerios y conglomerados estatales encubiertos, con ejecutivos que se callen y miren al suelo cuando las expolian, no vaya a ser que pierdan su puesto de trabajo». Así lo ha manifestado durante su intervención en la Comisión de Economía, Comercio y Empresa de la Cámara Alta.
La senadora de VOX ha explicado cómo Telefónica llevaba unos años queriendo reorientar su estrategia, deshaciéndose de errores del pasado, intentando ganar liderazgo, reducir deuda y aumentar la rentabilidad, algo que «a los gobiernos no les gusta».
Gómez ha lamentado que el actual Gobierno de Pedro Sánchez, en vez de fortalecer la transparencia y seguridad jurídica de la regulación y normas con las que se mueve el negocio de Telefónica (sea el que sea el accionista), «prefiere tomar posiciones de control» sobre la compañía.
«Una injerencia desproporcionada»
VOX, y así lo ha querido subrayar la senadora Paloma Gómez, considera que el Gobierno de Sánchez solo se lanza a comprar participaciones en Telefónica «para aumentar lo que ya es una injerencia desproporcionada y tomar posiciones en los equipos directivos», y con ello, también en las decisiones corporativas; algo que Gómez ha considerado como «un negocio redondo».
A su juicio, el Gobierno debilita a las empresas con inseguridad jurídica, injerencia en las inversiones, intervencionismo fiscal y regulatorio, y luego las asalta para llenarlas de puestos para amigos, y se ha preguntado si «les suena a ustedes Carlos Ocaña», aludiendo al nuevo consejero de Telefónica y coautor del libro de la tesis de Pedro Sánchez.
La senadora ha asegurado que una empresa no es de un país, ni mucho menos de un gobierno, sino de sus accionistas y bonistas, y ha añadido que una empresa no es estratégica porque lo diga el gobierno, sino que «se
hace estratégica creando valor e invirtiendo en proyectos con rentabilidad económica».




