VOX defiende la reforma profunda de la Ley de Agricultura Familiar. El grupo parlamentario, muy crítico con las erráticas políticas del pacto Verde Europeo, aboga por la vía de la tramitación de una Proposición de Ley para agilizar esa reforma, en lugar de comisiones de estudio.
“Crear una comisión de estudio, sería claramente contraproducente y contrario a nuestro deseo de reformar a través de una tramitación de la PL lo más rápidamente posible”, ha señalado Santiago Morón.
El diputado de VOX ha recordado que “nuestro grupo parlamentario ha presentado una PL para la modificación de cuatro artículos de la Ley de Agricultura Familiar. Con el fin de dar seguridad jurídica. Y facilitar la supervivencia de muchas explotaciones y la incorporación de jóvenes agricultores cosa que se está viendo frenada precisamente por las limitaciones que impone la actual ley”.
Sólo VOX se opone el Pacto Verde
Morón ha advertido que “el futuro de la agricultura y ganadería en Europa, y en concreto el modelo tradicional de agricultura familiar, está en grave peligro. Por las erráticas políticas contenidas en el Pacto Verde Europeo, apoyado por todos los partidos españoles excepto VOX”.
“Un compendio de iniciativas legislativas dictadas desde los despachos de Bruselas que están asfixiando la economía de los agricultores y ganaderos aragoneses”.
“El Pacto Verde Europeo es el responsable de los crecientes y excesivos condicionantes medio ambientales de la PAC. De los elevados costes energéticos y de los insumos en general. Y por lo tanto, de una pérdida de competitividad que no puede hacer frente a la entrada masiva de productos de terceros países. Que no reúnen ni las exigencias medioambientales, ni laborales que se le exige al productor europeo”.
“Señorías del partido socialista de Aragón, pasaron casi 8 años hasta que decidieron de forma apresurada y de espaldas al sector, elaborar una ley con más componente ideológico que práctico, y visto el resultado, no serán ustedes los que traigan la prosperidad al campo aragonés. Sus fallidas recetas, en Bruselas, en el Gobierno de España y en Aragón ya las conocemos”.





