Coslada, 13 de mayo de 2026 – Durante el debate de la moción presentada por VOX sobre el impacto del proceso extraordinario de regularización, los partidos de izquierdas han evitado entrar en el fondo del asunto y han centrado su intervención en acusaciones ideológicas de racismo y xenofobia, sin negar en ningún momento la realidad del colapso del área.
“El debate ha demostrado que el problema no es ideológico, es de gestión. Nadie ha negado la falta de personal, la ausencia de contratos básicos ni los informes de Intervención que alertan de una situación insostenible”, señala Isaac García, portavoz de VOX en el Ayuntamiento.
En el Pleno se volvió a ver con claridad la situación límite de los Servicios Sociales. Las cafeterías de los centros de mayores llevan nueve meses sin contrato y el Servicio de Ayuda a Domicilio arrastra problemas continuos para atender con normalidad. La semana pasada, el propio Ayuntamiento tuvo que aprobar una ampliación de presupuesto para poder sacar a concurso solo dos de las cinco cafeterías, triplicando el coste del contrato anterior y reconociendo la falta de personal. “El Ayuntamiento está funcionando a base de parches, ampliaciones de crédito y urgencias administrativas. Eso no es solidaridad ni buena gestión, es admitir que el sistema no da más de sí”, afirmó el portavoz
A esta situación, VOX suma la sobrecarga administrativa derivada del proceso de regularización en marcha, sobre la que la propia concejal responsable reconoció en el Pleno que ya se han tramitado más de 400 solicitudes. “Si ya faltan al menos doce personas en Servicios Sociales, la pregunta es de dónde se están detrayendo los recursos para asumir esta carga extra”, subrayó García.
El Grupo Municipal de VOX en Coslada insiste en que el Ayuntamiento debe garantizar el correcto funcionamiento de los servicios esenciales y evitar que los vecinos que han sostenido esta ciudad y su estado de bienestar durante décadas queden relegados por una mala gestión y un orden de prioridades erróneo.
En este contexto, el portavoz expuso un caso real relacionado con las admisiones en guarderías que refuerza esta advertencia. “La prioridad nacional no es excluir a nadie; es evitar que, cuando los recursos son limitados, nuestros vecinos acaben siempre los últimos de la fila”, concluyó.





