VOX denuncia el uso propagandístico de Aída Castillejo con la vivienda pública de Rivas Vaciamadrid

El Grupo Municipal VOX en Rivas‑Vaciamadrid constata que, en el momento del acto oficial de entrega de llaves de las 83 viviendas públicas de alquiler para jóvenes promovidas por la EMV, todavía había viviendas sin adjudicar, lo que evidencia un uso propagandístico de la vivienda pública por parte del Gobierno municipal.

Rivas-Vaciamadrid, 13 de mayo de 2026.- Según la información remitida por el propio Ayuntamiento a petición de VOX, único grupo municipal excluido del Consejo de Administración de la EMV por decisión del Gobierno municipal, de las tres viviendas adaptadas destinadas a personas con movilidad reducida únicamente una había sido adjudicada, quedando dos vacantes tras agotarse todos los listados de adjudicatarios y reservas. Además, una de las viviendas del cupo general también quedó sin adjudicar tras la renuncia de uno de los beneficiarios.

Para VOX, estos datos desmontan el relato presentado por la alcaldesa Aída Castillejo durante el acto del pasado 11 de abril, donde se presentó la promoción como un éxito completo. “Mientras se hacían fotos entregando llaves, había viviendas sin adjudicar. La izquierda de Rivas vive de la propaganda, las fotos y los titulares. No han sido capaces ni de gestionar correctamente 83 viviendas y ya están prometiendo 500 más”, ha señalado la portavoz de VOX Eliana Palacios.

Además, VOX insiste en que la vivienda pública debe estar orientada prioritariamente a los españoles y a los vecinos con arraigo en el municipio, que llevan años contribuyendo con su trabajo e impuestos al sostenimiento de los servicios públicos, conforme al principio de Prioridad Nacional que defiende VOX en toda España.  “No es razonable que los jóvenes españoles que llevan toda la vida trabajando, y pagando impuestos en Rivas tengan que competir en igualdad de condiciones por una vivienda pública mientras se impulsan políticas de fronteras abiertas”, añadió Palacios.

“El acceso a la vivienda no se resuelve con propaganda institucional ni con anuncios grandilocuentes, sino con una gestión rigurosa, defendiendo prioritariamente a quienes sostienen el sistema y dejando de utilizar la vivienda pública como instrumento ideológico y electoral”, concluyó Palacios.