El Grupo Municipal VOX Málaga llevará como moción urgente al pleno del próximo jueves el abandono de las infraestructuras hidráulicas, el despilfarro de agua dulce y la falta de soluciones reales para evitar las inundaciones en Campanillas y el Guadalhorce.
Las recientes lluvias han vuelto a poner en evidencia la dejadez de las administraciones en materia de infraestructura hídrica y prevención de inundaciones. El desbordamiento del río Guadalhorce y los graves problemas en la presa de Casasola han mantenido en vilo a los vecinos de Campanillas, quienes ya sufrieron las trágicas inundaciones de 2020. Estos hechos son consecuencia directa de la inacción política del PSOE y el PP, que han sido incapaces de ejecutar las obras de encauzamiento prometidas hace más de 20 años.
El portavoz de la formación, Antonio Alcázar, ha recordado que el “proyecto del encauzamiento del río Campanillas ya fue presupuestado en 52 millones de euros por el Gobierno socialista en la Junta de Andalucía, pero nunca se ejecutó”.
Ahora, ha continuado explicando “con el PP al frente de la Administración andaluza desde hace 7 años y del Ayuntamiento de Málaga desde hace décadas, la situación sigue sin resolverse, a pesar de que el PGOU de 2005 ya declaraba esta obra como urgente”, hay que recordar que ya, las inundaciones de 2020, dejaron 10 millones de euros en pérdidas en Campanillas, y a día de hoy, los vecinos continúan en riesgo.
Hace unos días la presa de Casasola superó el 100% de su capacidad. Sin embargo, no pudo desaguar debido a la acumulación de ramas y broza desde la DANA de noviembre de 2023.
“La falta de limpieza de los ríos y embalses, fruto de las políticas de «renaturalización» impulsadas por el PSOE y de la ineficacia del PP en la Junta, ha generado una situación insostenible”, comenta el edil de VOX, “además, los vecinos han denunciado la falta de información y las mentiras por parte del Consistorio malagueño, asegurando que la presa estaba en condiciones cuando no era cierto”.
Río Guadalhorce
Por otro lado, el río Guadalhorce también ha sufrido graves desbordamientos debido a que las obras de encauzamiento, proyectadas desde los años 70, y que siguen inconclusas.
“Aunque el embalse del Guadalhorce se completó en 1988 y se ejecutaron parcialmente las fases 1 y 2 tras las riadas del 2000, el sistema sigue sin ser seguro”, ha informado Antonio Alcázar.
El portavoz ha querido recordar que “las inundaciones han afectado en estas lluvias a otros municipios, pero en la pasada DANA afectaron a barrios como Guadalmar y San Julián, así como al polígono industrial Guadalhorce, donde las aguas fecales se mezclaron con las pluviales, generando problemas de salubridad”.
Falta de inversión
La falta de inversión es evidente: mientras Málaga necesita 206 millones de euros para acometer las actuaciones necesarias, sólo se han licitado pequeñas partidas que no resuelven el problema. Mientras tanto, el Gobierno de Pedro Sánchez destina 2.500 millones de euros a la demolición de presas y azudes, infraestructuras clave para la seguridad de nuestros ríos.
En 2021, España fue el país europeo que más barreras fluviales eliminó, alineándose con una agenda ecologista que pone en peligro a nuestros ciudadanos.
Para Antonio Alcázar “cuando los vecinos de Campanillas, miran al cielo cuando llueve rememoran un pasaje de incertidumbre que se repite continuamente”, añadiendo que “ya en 2020 las inundaciones en este barrio malagueño dejaron 10 millones de euros en pérdidas” y destacando que “en la pasada DANA tuvieron que poner barreras de sacos de arena, levantar arquetas y nadie les ayuda, y el riesgo de que el río se desborde sigue latente. El encauzamiento es fundamental”.
Para este Grupo Municipal resulta inaceptable que los promotores privados que quieren hacer viviendas en la zona tengan que financiar el encauzamiento del río, cuando este proyecto siempre ha tenido entidad suficiente para que las administraciones lo hubiesen ejecutado. Las inundaciones en Campanillas se vienen sucediendo desde tiempos inmemoriales.
Por otro lado, estas últimas lluvias han puesto en evidencia otro problema gravísimo: el agua dulce se está tirando al mar.
“Los embalses de Málaga han desembalsado el equivalente al consumo anual de Málaga capital, desperdiciándose un recurso vital que podría haber paliado las futuras sequías” ha informado Alcázar, al hilo de lo que ha señalado que “parece que la clase política desea la sequía para vender el relato del cambio climático”.
El agua dulce se tira al mar y los españoles pagamos infraestructuras que podrían aprovecharse. El agua tiene que llegar al último rincón de España. La falta de un Plan Hidrológico Nacional es responsabilidad del bipartidismo. PP y PSOE son culpables de la situación porque no han construido las infraestructuras necesarias para los trasvases. Cuando VOX propone estas soluciones en los parlamentos regionales, el PP vota una cosa y la contraria, dependiendo del barón de turno. Su credibilidad es nula, igual que la del PSOE.





