La diputada nacional por Almería, Rocío de Meer, ha señalado como principales culpables de las graves pérdidas comerciales sufridas por el agro almeriense al gobierno social comunista del PSOE y Podemos y a los acuerdos de la Unión Europea con países terceros como Marruecos.
De Meer ha denunciado que el actual tratado que regula las exportaciones de tomates originarios de Marruecos a la UE, cuya última revisión fue llevada a cabo en 2014, unido a los efectos colaterales del Brexit hayan supuesto más de cien millones de euros en pérdidas para el campo almeriense.
“Los graves daños que está ocasionando el acuerdo de la UE con Marruecos, la debilidad del Gobierno, más ocupado en llevar a cabo su agenda ideológica que en solucionar los problemas del sector primario español, así como, la falta de liderazgo de España en Europa, están llevando a una provincia como Almería considerada la huerta de Europa a un colapso económico que puede llevarse por delante a miles de familias que de forma directa o indirecta dependen de la agricultura”, afirma la diputada.
El aumento de la presencia de tomate marroquí en los mercados de la UE ha provocado una caída de precios en el tomate español y una disminución en ventas de casi un millón de toneladas, ha lamentado la diputada de VOX.
“Estamos viendo con impotencia cómo el tomate marroquí está perturbando el mercado mientras la Comisión Europea mira para otro lado, y el gobierno de la nación sigue sin enterarse del grave problema que tenemos en frente. La aplicación de las cláusulas de salvaguardia para que puedan quedar en suspenso los acuerdos con Marruecos sería algo que ya tendría que haber exigido el ejecutivo nacional, pero que por desgracia seguimos esperando a que se produzca”.
Si la Comisión Europea continua sin ejecutar esta medida, Marruecos seguirá incluyendo tomates y hortalizas en general, procedentes del Sáhara Occidental, dentro de los contingentes incluidos en el Acuerdo preferencial de la UE con Marruecos.
Las frutas y hortalizas del Sáhara Occidental que se venden con el etiquetado marroquí provocan una pérdida de trazabilidad y engañan a los consumidores europeos, lo que supone un incumplimiento del acuerdo, según la sentencia del Tribunal Europeo en el asunto C-104/16, motivo más que suficiente para aplicar las cláusulas de salvaguardia.
Para finalizar, De Meer ha insistido una vez más en la imperiosa necesidad de aumentar el control y la vigilancia fronteriza, y ha señalado a la UE como órgano estratégico para diseñar una única y efectiva hoja de ruta para establecer métodos de control en fronteras y puertos que garanticen el cumplimiento de las normativas.





