Una vez que el Ayuntamiento ha culminado la instalación de un centenar de cámaras y radares bajo el pretexto de la implantación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), la concejal y portavoz de VOX Oviedo, Sonsoles Peralta, ha denunciado que el PP va a convertir la ciudad en un “laboratorio de control ciudadano al servicio de la izquierda” ya que “esta medida no responde a una necesidad real de los ciudadanos, sino a la sumisión del Partido Popular a la agenda ideológica de la izquierda y los dictados de Bruselas”.
Con un coste total de 9,9 millones de euros, “de los cuales 2,6 millones salen directamente del bolsillo de los ovetenses”, el equipo de gobierno de Alfredo Canteli “ha preferido invertir en dispositivos de vigilancia masiva y en un sistema de sanciones automáticas, en lugar de atender los verdaderos problemas de nuestros vecinos”, continuó Peralta.
Con esta actuación “Oviedo se dividirá en anillos, se vigilará cada entrada y salida y se castigará al que no se someta al nuevo dogma climático. Bajo la excusa de ‘mejorar la calidad del aire’, lo que se nos impone es un modelo de ciudad segregadora que penaliza a aquellos que necesitan el coche para desplazarse y no pueden permitirse cambiar de vehículo”, prosiguió la edil.
Desde VOX “no solo denunciamos el fondo ideológico” de esta medida, sino que una vez más, el PP de Canteli actúa “con una total falta de rigor. ¿Dónde están los informes que respaldan esta inversión millonaria? ¿Dónde está el debate público? ¿Qué criterios se han seguido para definir las zonas restringidas y los dispositivos de control? El PP de Canteli vuelve a gobernar a base de decretos y ocurrencias”.
La portavoz de VOX Oviedo aseguró que el PP ovetense “es el gestor dócil de las políticas que promueve la izquierda, renuncia a sus propios principios, incumple sus promesas y sacrifica a los ciudadanos en nombre del consenso progre. Canteli es sinónimo de control, impuestos, restricciones y propaganda vacía”.
“Oviedo no necesita más cámaras, necesita más libertad. No vamos a permitir que conviertan nuestra ciudad en una prisión de cristal. Frente a quienes quieren una ciudad vigilada, nosotros defendemos una ciudad viva, libre y al servicio de las familias, de los trabajadores y de quienes levantan esta tierra con su esfuerzo diario”, concluyó Sonsoles Peralta.





