VOX denuncia que la izquierda ignore la realidad del campo valenciano

VOX presenta voto particular al dictamen de la Comisión del sector citrícola por disentir con las conclusiones e ignorar las sugerencias de los comparecientes

Valencia, 26 de octubre de 2022. El grupo parlamentario VOX en las Cortes Valencianas ha presentado voto particular al dictamen de la Comisión especial de estudio sobre la situación actual del sector citrícola en la Comunidad Valenciana. El diputado José Luis Aguirre ha explicado que “disentimos de las conclusiones del dictamen porque han aplicado su rodillo ideológico, se ignora la realidad del campo valenciano y las sugerencias de los invitados a las comparecencias”.

Aguirre ha manifestado que en el dictamen se ignoran factores que afectan al sector agrícola como “el encarecimiento exagerado de materias primas o ciertas formas legislativas llevadas a cabo por el gobierno de la nación, como la chapucera reforma laboral. Otros factores que se ignoran son la sobreoferta existente de cítricos en la UE, la creciente superficie abandonada o la propia previsión de las cosechas que hizo la Conselleria, con un 12,7% menos de la producción esperada. Y ha añadido que el problema de la citricultura, en cuanto a sanidad vegetal, es que no hay prevención, “ustedes quieren poner medios económicos cuando la plaga está dentro, y ahí ya es tarde”.

Asimismo, el diputado de VOX ha criticado que en las conclusiones no existe ninguna propuesta después de escuchar a 53 comparecientes, salvo que la única solución es la agricultura ecológica. “Se atreven a afirmar con rotundidad que la agricultura ecológica es viable cuando en las últimas campañas han tenido problemas de comercialización por exceso de producción como han denunciado en la comisión, representantes de comercios de cítricos en ecológico” ha dicho.

José Luis Aguirre ha resumido las propuestas de VOX para que la citricultura recupere su esplendor en Valencia en cuatro: una Ley de cadena justa y equilibrada en la que cada eslabón perciba un precio que cubra sus costes de producción y le permita vivir de su trabajo, una Ley de Estructuras, una política de prevención de plagas y enfermedades, además de dotar de herramientas necesarias para combatir las que tenemos, y por último mayor investigación, desarrollo e innovación.

Por último, ha denunciado que la izquierda habla de biodiversidad y precisamente los citricultores valencianos son los que la fomentan con sus minifundios al no fumigar parcelas inmensas, en cambio la agricultura ecológica ataca a la biodiversidad con la utilización de piretrinas naturales o aceites permitidos por el ecologismo. “No se engañen, el problema real son los precios por la competencia desleal y la dificultad para encontrar productos efectivos contra las plagas importadas por la laxitud de medidas de protección en nuestras fronteras”, les ha reprochado.