VOX en Zaragoza defiende la libertad de prensa e información

Los concejales de VOX en Zaragoza explican su postura en relación a la moción presentada por el grupo municipal socialista

VOX en Zaragoza defiende la libertad de prensa y el derecho a la información. Y expresa el reconocimiento a la labor de los periodistas para mejorar nuestra calidad democrática. Asimismo, VOX insta al Gobierno de la ciudad a garantizar el libre ejercicio de estos derechos en cualquier acto, servicio o sede municipal.

Así lo han señalado Julio Calvo y Carmen Rouco en su comparecencia ante los medios de comunicación, en la sala de prensa del Ayuntamiento de Zaragoza.

El veto a los medios del Grupo PRISA

El portavoz de VOX en Zaragoza, Julio Calvo se ha referido al veto a los medios del Grupo PRISA. «El día 6 de noviembre pasado el periódico El País publicó un editorial titulado ‘El deber de réplica’, en el que mostraba su alarma por el éxito de Santiago Abascal en el debate a cinco que tuvo lugar en televisión el lunes de esa misma semana. Aquí señalamos algunas de las frases de ese editorial, claramente beligerante hacia nuestro partido:

– Abascal deslizó afirmaciones falsas y estableció disyuntivas falaces, dejando al descubierto su ideario incompatible con los valores constitucionales.

– [Abascal hizo] afirmaciones extremadamente graves, destinadas a justificar la xenofobia o a criminalizar a adversarios políticos que, a diferencia de VOX, no profieren amenazas contra el orden

constitucional ni desprecian ni ridiculizan sus valores. (Sin duda El País se refería a Otegi o Torra, que como todo el mundo sabe ni amenazan el orden constitucional, ni desprecian o ridiculizan sus valores)

– El país también decía en ese editorial que Abascal y su partido sienten una “inconsolable nostalgia” por el franquismo.

– [Los principios y propuestas de VOX] no tienen cabida en el orden constitucional.

– [VOX es] una fuerza que no puede ser considerada como las demás.

En fin, hay que leer varias veces ese editorial, ha continuado Julio Calvo, para creer que un periódico pretendidamente serio haya podido rebajarse a escribir tales infamias contra un partido que ha tenido en todo momento un comportamiento absolutamente democrático y respetuoso con las leyes.

Al parecer, para El País sólo nuestras propuestas son abiertamente anticonstitucionales. Pese a que se planteen por los cauces de reforma previstos en la propia Constitución. Una reforma federal, incluso asimétricamente federal, como la que plantea el PSOE es constitucional. Como lo es una reforma republicana, como la que plantea Podemos. O el derecho de autodeterminación que reclaman los partidos nacionalistas con los Sánchez se apresta a pactar. Sólo nuestra propuestas son anticonstitucionales.

Creo que decir que existe una beligerancia explícita contra VOX por parte de El País, y del grupo del que forma parte (El País, SER, Hufftington Post y 5 días), no es una exageración. Se trata de algo reiteradamente probado, y que excede claramente el derecho a la información.

Los órganos de dirección del partido, en consecuencia, han optado por no dar acreditaciones a sus trabajadores para acceder a ninguna sede de VOX o a actos privados con simpatizantes. Lo ha dicho Abascal y lo repetimos nosotros hoy: “la sede de VOX es un lugar privado y en un hogar sólo entra quien el dueño de la casa quiere que entre.” Es fácil de entender.

Además hay que recordar, ha señalado Julio Calvo, que la Junta Electoral Central emitió ayer la desestimación de la reclamación del diario El País y de la Cadena SER

Por supuesto, ha concluido el portavoz de VOX en Zaragoza, nunca vetaremos a ningún medio en aquellas comparecencias o ruedas de prensa que se celebren, como ésta, en un local público o institucional. Pero comprenderán que podamos ejercer la mínima libertad de no invitar a nuestra casa a aquel que se declara nuestro enemigo. Y que reiteradamente tergiversa nuestras palabras o directamente nos calumnia.

La moción del Partido Socialista en el Ayuntamiento de Zaragoza

El Partido Socialista ha presentado una moción que ha de debatirse en el próximo Pleno. Es en defensa de la libertad de prensa e información, y donde explícitamente se cita a VOX, de nuevo tratando de estigmatizarnos. Una moción, donde al margen de la impertinencia de citarnos y acusarnos de amenazar la libertad de prensa, sus propuestas son absolutamente inocuas y obvias. La libertad de prensa está garantizada por las leyes. Y nosotros no atentamos ni atentaremos contra esa libertad de prensa.

Lo curioso es que decisiones como la que ha adoptado ahora nuestro partido, y que tanto escándalo ha provocado, cuentan con numerosos antecedentes de todos los demás partidos, y nunca han suscitado ninguna reacción.

Parece como si cualquier decisión de nuestro partido desencadenara una intensa reacción alérgica. Y esas mismas decisiones, idénticas, o en algún caso más graves, procedentes del resto de los partidos, no suscitan ningún comentario. O sea, los demás pueden hacer lo que a nosotros nos está vedado. Hay numerosos vídeos con intervenciones de los concejales de la izquierda criticando a los medios y grupos de comunicación en este mismo Ayuntamiento.

Ejemplos de las últimas corporaciones

Una frase de un partido político (que no es el nuestro) aparece en las redes sociales sobre los ataques de los concejales de ZeC a los medios de comunicación durante la pasada corporación. “ZeC ataca otra vez a las prensa. Una vez más (y ya van unas cuantas), los concejales de Zaragoza en Común han aprovechado el pleno del Ayuntamiento de Zaragoza para atacar a un grupo de comunicación español. Hoy le ha tocado al Grupo Prisa, pero han sido muchos los ataques al Grupo Heraldo, al Grupo Zeta o a cualquier otro medio o periodista de los que no escriben al dictado del populismo comunista.

Les cuesta entender, a las marcas blancas de PODEMOS, que la libertad de prensa es uno de los pilares de nuestra democracia. Quizás porque su modelo es el de algunos países latinoamericanos donde sí se cierran los periódicos y las televisiones cuyas publicaciones no agradan al régimen de turno. Pues bien, a pesar de esos ataques a la prensa, Zaragoza en Común se mantuvo en el gobierno de la Ciudad con el apoyo del PSOE. Que incluso se negó a censurar al concejal Cubero por esos ataques a la prensa.

O esta otra noticia tomada de la web de la cadena SER el 19 de junio del 2017: “Podemos veta a cuatro medios en un encuentro informativo en su sede. La formación ha dado orden de que la Cadena SER, EL PAÍS, El Periódico de Cataluña y El Independiente no sean invitados al desayuno informativo celebrado este lunes por la mañana.” O esta otra frase de Pablo Iglesias, y con el que el PSOE está ultimando un pacto de gobierno: “La existencia de medios de comunicación privados ataca la libertad de expresión”.

O esta otra, aún más grave (año 2009): “Belloch retira al Heraldo la publicidad oficial por discrepancias con su línea informativa. El consistorio justifica la medida por la crisis. Pero no hace extensivo el recorte a todos los medios de comunicación. Su propio entorno confirma que el alcalde dio la orden en una reunión informal con varios consejeros el pasado lunes.”

Aquí no estamos hablando de vetos informativos sino de la administración de dinero público, del Ayuntamiento. No de Belloch ni del PSOE, sino de un dinero de todos los zaragozanos que Belloch (el PSOE en definitiva) tenía la obligación de administrar con absoluta y exquisita imparcialidad. Y que lo empleó, no para sobornar, sino para castigar determinada línea editorial. Con efectos similares al soborno: si no escribes lo que yo quiero, no contrato la publicidad oficial contigo. Gravísimo. Y sin escándalo alguno.

Consejos doy

Este mismo PSOE es el que ahora pretende decirnos a quien debemos invitar o no a nuestras sedes. O a quien debemos conceder o no entrevistas.

Y por último, para concluir, ha comentado Julio Calvo, «citamos una frase de El País en un editorial reciente, sobre los EREs en este caso. El mismo medio de comunicación que decía pocos días antes que nuestro ideario es incompatible con los valores constitucionales. Que justificamos la xenofobia, que proferimos amenazas contra el orden constitucional. Y despreciamos y ridiculizamos sus valores. Que sentimos una inconsolable nostalgia del franquismo y que, en definitiva, no podemos ser considerados una fuerza política como las demás. Decía hace muy pocos días que -¡atención! porque la frase tiene miga- “el caso de los EREs ha sido un sistema heterodoxo de agilización de pagos”.

Esta es la credibilidad de este medio».