El Grupo Parlamentario VOX en el Senado ha registrado una moción en defensa del acceso libre, gratuito y sin restricciones a las playas españolas. Aunque se trata de una iniciativa de carácter nacional, la formación ha alertado de que esta problemática ya se ha materializado con fuerza en la provincia de Málaga, donde vecinos y colectivos ciudadanos han alzado la voz ante la pérdida progresiva de espacio público en beneficio de intereses privados.
En el texto de la moción, VOX advierte del “exceso de concesiones administrativas”, muchas de ellas otorgadas a grandes grupos del sector turístico, que acaban restringiendo el uso común del dominio público marítimo-terrestre. Esta situación, según denuncia la formación, ya es una realidad palpable en zonas del litoral malagueño, como la playa de La Malagueta, en la capital, donde asociaciones vecinales como SOS Malagueta han denunciado públicamente la conversión de merenderos tradicionales en enormes estructuras de madera y cristal, triplicando su tamaño y ocupando hasta 300 metros cuadrados del espacio que debería estar disponible para todos los bañistas.
Este fenómeno, que los vecinos califican de “privatización encubierta”, ha sido objeto de protestas, recogida de firmas y comparecencias en el propio Ayuntamiento de Málaga, alertando de que la masificación y los intereses económicos están desfigurando un bien natural que pertenece a todos. “Se están comiendo la playa”, denunció recientemente un portavoz de la plataforma vecinal durante un pleno municipal.
La preocupación no se limita a la capital. En municipios como Estepona también se han levantado voces contra la ocupación abusiva del litoral, con denuncias sobre barreras físicas, restricciones de acceso y zonas controladas por instalaciones privadas que reducen el espacio disponible para los vecinos. Incluso se han documentado zonas donde se cobra por aparcar junto a la playa, dificultando el acceso libre a familias y residentes.
La moción de VOX reclama al Gobierno de España que garantice el libre tránsito y uso de las playas y extreme la vigilancia para evitar que las concesiones se utilicen de forma abusiva o contraria a su fin público. Además, insta a revisar todas aquellas concesiones en vigor que perjudiquen el interés general, especialmente en zonas tensionadas como la Costa del Sol, donde el modelo turístico ha ido imponiendo prácticas que restringen el acceso y la permanencia de forma indirecta.
Asimismo, VOX advierte de que estos espacios naturales están siendo también instrumentalizados con fines ideológicos por parte del Gobierno y algunas administraciones, alejándose de su función esencial como lugares de encuentro, disfrute y descanso para todos los españoles.
“Las playas no son un negocio ni un escaparate ideológico. Son parte de nuestro patrimonio común y deben seguir siéndolo”, concluye la iniciativa de VOX, que seguirá trabajando para que en Málaga y en toda España se respete el derecho de todos a disfrutar de la costa en libertad y sin exclusiones.





