El Grupo Parlamentario VOX ha presentado en la Asamblea de Madrid una iniciativa para exigir la supresión del Programa para la Enseñanza de Lengua Árabe y Cultura Marroquí (PLACM), actualmente implantado en 393 colegios públicos, de los cuales 70 de ellos son centros educativos de la Comunidad de Madrid.
La portavoz de VOX, Isabel Pérez Moñino, ha denunciado que este programa —vigente desde 2013 y financiado por el Gobierno de Marruecos— permite que profesores marroquíes, designados y enviados por su propio Gobierno sin control de las autoridades españolas, impartan clases de lengua y cultura marroquí a alumnos en edad escolar. “Esto no es en ningún caso integración. En un contexto donde nuestra identidad retrocede y otras avanzan, mantener la lengua árabe y la cultura marroquí en nuestra enseñanza es segmentar culturalmente a los niños como parte de un plan de conquista”. Y ha asegurado que este modelo no promueve la integración, sino una “construcción de una peligrosa sociedad paralela dentro de la nuestra. Es la creación de islas extranjeras en un océano que debería ser común: la nación española”.
Asimismo, Moñino ha recordado que “el objetivo debe ser la adaptación y no la promoción de la segregación”, y ha alertado del peligro que supone, a su juicio, que este tipo de programas sirvan como instrumento para la difusión de ideologías radicales: “Debemos recordar la detención del imán y profesor de árabe que trataba de captar menores para el Dáesh en la Comunidad de Madrid el pasado 2023”. Y ha advertido también sobre el caso del líder de la Comisión Islámica Española, “investigado por terrorismo, ya que resultó ser responsable de una red yihadista cuyas donaciones financiaban a grupos ligados a Al Qaeda en Siria”.
Homosexuales y mujeres, “víctimas” del multiculturalismo
Durante su intervención, Moñino también ha cuestionado el uso de fondos públicos para sostener estas estructuras “ideológicas” que “encubren agresores”: “¿Cuántos homosexuales trabajan para mantener con sus impuestos a homófobos extranjeros que salen a darles palizas?”. Y ha añadido: “Yo lo que quiero es que los agresores sexuales entren en prisión y no salgan jamás. Y si son extranjeros, billete de vuelta a sus países de origen”.
También ha defendido el derecho de las mujeres a “vivir en libertad”: “Quiero que las mujeres podamos caminar en minifalda por nuestras calles sin miedo a cruzarnos con uno de esos agresores sexuales a los que ustedes han repartido por los barrios de nuestra región. Y quiero que no nos encierren en una cárcel de tela”. “Quien quiera cultura marroquí en los colegios, que se vaya a un colegio en Marruecos”, ha concluido.





