La conciliación entre trabajo y vida familiar constituye hoy en día un problema de primer nivel en la sociedad catalana. Desde su entrada en la cámara catalana, el grupo parlamentario de VOX ha insistido en la necesidad de fomentar las ayudas públicas a las familias. Es por ello, por lo que ayer se debatió en el Parlament una propuesta presentada por la formación que, de aprobarse, hubiera supuesto un importante alivio fiscal para las familias catalanas con un impacto de 17 millones de euros, “la mitad de lo que se gasta el gobierno separatista en publicidad institucional”, tal y como explica el Portavoz Adjunto, Antonio Gallego.
La medida instaba al Parlament a impulsar los cambios legales oportunos para que las familias catalanas se puedan beneficiar de deducciones fiscales en el tramo autonómico del IRPF de hasta el 20 por 100 de las cantidades satisfechas, durante el período impositivo, destinadas a la custodia en guarderías y centros de primer ciclo de educación infantil, de hijos o acogidos permanentes, menores de tres años.
El diputado Antonio Gallego lamenta que los partidos hayan votado en contra de una medida que hubiera supuesto un gran alivio para las familias catalanes, “en vez de esto, los separatistas y el PSC prefieren seguir esquilmando al contribuyente”.
Según la iniciativa presentada, todas las regiones de España, excepto Cataluña, incluyen deducciones autonómicas en el impuesto sobre la Renta de la Personas Físicas por gastos educativos, guarderías o centros de educación infantil que asumen los contribuyentes con hijos menores de tres años, “hecho que supone una tremenda injusticia para las familias catalanas”.





